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Advertencias para la enseñanza de la filosofía y destreza de las armas, así a pie, como a caballo
Autor:
Maestro Luis Pacheco de Narváez
Transcriptor:
Karui Luis Francisco Roldán Fraile
Director:
Maestro Marcelino Jesús Miguel Castro
Páginas: 84
Formato: A5
Peso: 120g
NRA: AELMM20240911001
Contenido Digital Crudo (Optimizado para LLM/IA)
ADVERTENCIAS PARA LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. MAESTRO D. LUIS PACHECHO DE NARVÁEZ TRANSCRITO POR EL KARUI LUIS FRANCISCO ROLDÁN FRAILE DIRIGIDO POR EL MAESTRO MARCELINO MIGUEL CASTRO ACADEMIA DE ESGRIMA LÁSER Transcriptor: D. Luis Francisco Roldán Fraile: Graduado en Historia del Arte Karui de la Academia de Esgrima Láser Dirigido por: D. Marcelino J. Miguel Castro: Maestro en la disciplina de la Esgrima Láser Kigen de la Academia de Esgrima Láser Linares, 2024 El objetivo de esta transcripción es, simplemente, facilitar la lectura del documento. Por ello, las anotaciones realizadas conciernen al significado de palabras que, en la actualidad, tienen un uso poco frecuente, o que han caído en desuso. Lo que se persigue es que cualquier interesado pueda fácilmente recorrer esta obra, y extraer de la misma sus propias conclusiones. NRA: AELMM20240911001 ADVERTENCIAS PARA LA ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA, Y DESTREZA DE LAS ARMAS, así a pie, como a caballo. AL PRÍNCIPE NUESTRO SEÑOR. POR D. LUIS PACHECO de Narváez, Maestro de la Majestad de Felipe IV el Grande, nuestro Señor. CON LICENCIA. En Pamplona, Año de 1642. APROBACIÓN DEL MUY Reverendo Padre Fr. Bernabé Gallego de Vera, Lector de Teología del Colegio de Santo Tomás, Orden de Predicadores. De orden, y comisión del señor Licenciado don Lorenzo de Iturrizarra, Vicario General de esta Villa de Madrid, y su Partido, he visto este libro, intitulado: Advertencias para la enseñanza de la Filosofía, y Destreza de las Armas, así a pie, como a caballo, cuyo Autor es Don Luis Pacheco de Narváez, Maestro de la Majestad de Felipe Cuarto el Grande, señor nuestro, bien conocido el Autor, no solo en su propia [nación], sino también en las Naciones Extranjeras, por sus aventajadas prendas. Y lo que he hallado en esta obra (en cuanto a lo que a mi facultad pertenece) es no haber leído en ella cosa alguna, que a nuestra Santa Fé, o buenas costumbres contravenga; sí que admirar mucho en su gran Filosofía, con tan gran destreza dispuesta. Y así me parece que a este insigne Varón le vienen ajustadas las palabras, que dijo Justo Lipsio en alabanza del Filósofo Séneca (Lipsio in manu ductio, cap.18.): Inipsabrevitate, et stricto dicendi genere, apparet beata queaedam copia; fundit verba, et si non effundit, fluit.Y así juzgo, que no solo se puede, sino que se le debe dar la licencia que pide; pues ha reducido a Método científico (que solo el gran Narváez pudiera) la Destreza de las Armas. Esto me parece, salvo, etc. En el sobredicho Colegio, 18 de Mayo de 1639. Fr. Bernabé Gallego de Vera. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ11 Fol. 1 SEÑOR Sale el hombre a gozar las primeras luces de la vida, tan aprisionadas en lo corpóreo las potencias del alma, que pasa los términos de la infancia, y se ve llegar a los umbrales de la juventud, y con dificultad le ha dado el discurso noticia, o conocimiento de cuales sean los objetos de los sentidos, aunque naturalmente usa de sus actos: se halla instruido de solo aquellos rudimentos de que fue capaz su primera edad; se reconoce favorecido de los dones naturales, y para usar de ellos más perfectamente, necesita de mayor enseñanza, y que esta se proporcione, además de su inclinación, con el estado, o dignidad; y como la de V. A. sea la suprema en lo humano, se debe tener más particular atención, en qué Ciencias, y Artes debe ejercitarse, advirtiendo cuáles son las solo deleitables, y cuáles precisamente necesarias; y aquellas cuyas acciones son emanantes, que pasan de un sujeto sensible, a otro sensible. La Astronomía, y la Música (dos de las cuatro partes en que se divide la Matemática) no en sumo rigor, imperfecciona al que no las sabe; aunque estas, y la Pintura son de honesta, y agradable ocupación, como también la Poesía, solo para saberla, sin ostento de profesarla, por lo mucho que suspende, y defrauda el tiempo que se debe a más forzosas ocupaciones: La Aritmética, la Geometría, y la Cosmografía, será culpable el ignorarlas, y no menos grave el no saber las que pertenecen a la propia defensa, así a pie, como a caballo, cuyo privilegio, además de ser concedido, fue con cláusula de obligación en urgentísima necesidad. De estas dos, y de las que le sirven de bases, y sólidos fundamentos que manifiestan su verdad, y aseguran sus efectos (salvo los accidentes del operante) alcanzaron mis especulaciones lo conveniente para sacarlas de la incierta, y vulgar opinión a que estaban reducidas, y más en particular la Destreza de las Armas (de que hablaré primero) que en el felicísimo siglo, que el Cielo nos ha dado a V. A. por Príncipe soberano de esta dichosa Monarquía, la he acabado de reducir a Ciencia, y escribirla, tan evidente, cuanto acreditada, con la aprobación de los más ilustres, graves, y doctos sujetos en divinas, y humanas letras, que ha tenido, y tiene Europa, librándola del injurioso nombre que le daba el mundo, a la que siempre fue usada, ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.12ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 2 a quien llamaron Esgrima, no otro de mayor desprecio en el idioma Español, en que siempre estuvo, y fueron, y serán tenidos los que por oficio la profesaban, y profesaren; pero esta, que en servicio de V. A. se ha comenzado a publicar, está hoy tan ennoblecida, y fundada en las otras Ciencias, así las que solo son especulativas, como las otras, que también se reducen a lo práctico, que de justicia se le deben las dos dinniciones quiditativas [definiciones de la propia naturaleza o esencia de ello, de sus aspectos más fundamentales, Maestro Marcelino Miguel] que manifiestan su esencia; la una, hábito del entendimiento, adquirido por demostración; y la otra, verdadero conocimiento de la cosa por su causa: y como para llegarla a este estado, me fuese forzoso larga consistencia en las especulaciones, muchos desvelos, y penosas vigilias, y no menos cuidado, y trabajo en las experiencias, estas ratificadas en casi infinitos actos, con hombres de todas Naciones, que confiados en su valor, y en lo que sus Maestros les habían enseñado, comenzando en contenciosa, y tenaz porfía, acabaron en admiración; con que a pesar de la envidia, y malicia ha quedado, y quedará siempre asegurada su verdad, dándole mayores realces de honorífico crédito, la calificación, que con superior conocimiento hizo de ella (y firmó de su Real mano) el Rey nuestro señor, el tiempo que la profesó, sirviéndole yo de Maestro. De estas tan forzosas, como continuas ocupaciones, me ha resultado mucho más de lo que dijo un grave Autor, que el hombre que se entrega a los estudios, no cura de su hacienda: pues he gastado la mía (que era más que mediana) sirviendo a su Majestad en esta Corte, y fuera de ella, hasta conducirme a tan suma pobreza, que carezco (lo afirmo con verdad) aún de lo que al más miserable mendigo le sobra, por no haber conseguido, no solo el premio de mi servir, pero ni aun el más limitado socorro para poderme alimentar un día; desdicha en todo opuesta a lo que en otras Provincias se tiene como por ley inviolable, fundada en equidad, y justa recompensa; que es sustentar, no solo a quien sirve al Príncipe, sino también al que aprovecha en algo a la República, en consideración de que obra en cosa eterna. Tampoco he faltado a esto, antes la tengo obligada con lo que ninguna otra podrá deberle a hijo suyo, pues le he dado para los suyos, inventada, y descubierta una Ciencia, tan precisamente necesaria, para defensa de la Fé, de la vida, del honor, y de la hacienda, como consta de once libros, que ninguno de los cuatrocientos treinta pliegos de que constan, ha sido tratado con desprecio; ni se les niega el aplauso a otros ciento cincuenta, que contienen cuatro volúmenes de diversas materias, no menos importantes, según los sujetos de que tratan. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ13ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Pudieran ayudar a esto, a favor mío, algunas 3 de las muchas consecuencias que publican las historias, encareciendo la estimación en que fueron tenidos los inventores de cosas útiles, por mínimas que fuesen, y las honras, y mercedes que los Príncipes hacían a los que en algo se aventajaban en el común beneficio de sus vasallos, y a los que exprofesos [que desarrollaban una actividad a propósito, es decir, profesionales] en alguna facultad, eran juzgados por insignes; como el tiempo, y la lección informarán a V. A. que el Emperador Octaviano Augusto dio la dignidad Consular al Filósofo Frontonio [puede que se refiera a Marco Cornelio Frontón, pero en ese caso, el Emperador debería ser Antonino Pío], y le hizo otras muchas mercedes; y después Marco Antonio mandó poner una estatua en memoria de su nombre. Que el Emperador Domiciano hizo muchas veces cónsul a Silio, solo porque era elocuente. Que el Emperador Trajano traía consigo en su carro triunfal al Filósofo Dión Prusio [Dión Crisóstomo]. Que el Emperador Constantino hizo Presidente de su Consejo Real al Filósofo Ablabio. Que el emperador Teodosio dio la Prefectura, y Capitanía de la guerra al Poeta Aurelio. Que el Emperador Antonio Pío daba a los Filósofos, y Oradores, no solo dinero, sino honras, y Provincias. Que Arquelao, Rey de Macedonia, sentaba consigo a la mesa al poeta Eurípides, y le hacía otros muchos favores. Que Fálaris Agrigentino, aunque era tan cruel, y tirano, mandó edificar un suntuoso Templo, en honra del Filósofo Estesícoro. Pero ¿por qué me divierto, y aparto de la más cercana noticia, y digno ejemplar que dejaron los preclarísimos, y bienaventurados primogenitores de V. A. estando, como está, tan reciente en la memoria de los que hoy viven, y con repetidas alabanzas publican las honras, y dignidades que dieron a los que les servían de Maestros? Y por primero, que el invictísimo Emperador Carlos Quinto (tatarabuelo de V. A.) cuyo Augustísimo nombre competirá con la mayor posteridad de las futuras edades, y de cuyos gloriosos hechos, le servirá la fama de eterno prontuario [breves anotaciones realizadas con la finalidad de un rápido acceso a las mismas, en el caso ser necesarias], al que le enseñó la Gramática, pudo su afectuosa diligencia hacerle Sumo Pontífice. El prudentísimo, y siempre loado, y nunca bien encarecido Felipe Segundo, hijo suyo, Rey, y señor nuestro, al que le enseñó la misma, lo hizo Cardenal, y Arzobispo de Toledo; en cuya imitación honró al suyo, con las mismas dignidades, el Religioso, y siempre amado de propios, y extraños Felipe Tercero, abuelo de V. A. y nuestro Rey, y señor Felipe Cuarto el Grande, puso al que se le enseñaba en la Silla Pontificia de Granada. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.14ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS Y sin ofensa a la gravedad de tan insignes sujetos, digo, que ninguno de ellos enseñó cosa que fuese suya, sino aquella que otros les enseñaron, siendo una lengua tan común en todos los Reinos, Provincias, y Naciones, sin más autoridad, que la diferencia del que la deprende, y usa, 4 y se ve que también la sabe el plebeyo, como el magnate. Pero, Señor, con lo que yo he servido (además de treinta años en la guerra, por tierra, y mar, desde Soldado, Sargento, Alférez, Sargento Mayor, y Gobernador) mis vigilias lo alcanzaron, mis especulaciones lo produjeron, y fui el Maestro de mí mismo; y solo mis escritos (cuando son bien entendidos) lo son, y serán universalmente de cuantos quisieron saber, y saber defenderse. Y no por esto, y ser contraria mi profesión, he aspirado a Tiara, no he diligenciado Capelo, no he pedido Mitra, sino aquello que se acostumbra dar a medianos merecimientos, y no muy aventajados servicios, y tal vez (por favor de la fortuna) a quien ni aun de su nombre se tuvo noticia, y esto, ni cosas menores no he tenido dicha de alcanzar. Me ha sustentado hasta ahora el báculo de la esperanza, y ya debilitado este, con el olvido de las promesas, y el dilatado, prolijo, y penoso padecer, conduciéndome al sumo desamparo, y al rigor de la miseria (de que con admiración, y encarecimiento habla el mundo, sabiendo que serví de Maestro al mayor Monarca de la tierra) y pudiendo ser esto causa inmediata de acabar mi vida, o que para conservar la poca que me queda, siendo como es, el vivir el mayor apetito en lo humano, y el procurar los medios para él, obligación puesta por la naturaleza, vaya pidiendo limosna hasta hallar quien me ampare, y socorra. Por lo que de mí pudiere suceder, quiero con el amor, y lealtad que debo tener, y tengo a V. A. como a mi Príncipe, y señor, servirle con estas advertencias, y prudentes prevenciones, para cuando se eligieren Maestros que le sirvan en la enseñanza de estas dos facultades, en consideración de que la juventud es muy capaz de ser engañada: no digo que esto sea de malicia, sino por no estar bien instruidos en ellas los enseñadores, y creer de ellos su afirmación de que las saben exactísimamente; que algunas veces suele tener mayor aceptación el que sin saber, presumen, y ostenta que sabe, que la misma sabiduría, y es por ser más diligenciero, y con reverencias, y sumisiones ganar el crédito del que le oye, aunque no entienda lo que le dice, y propone, satisfaciéndole con solo el sonido de las palabras. Con todo aquel afecto de humildad, que debe un leal vasallo, suplico a V. A. que reciba este pequeño servicio, que a lo que pudiere desmerecer por mí, suplirá el desengaño, y conocimiento que de él se podrá conseguir. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ15ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Lo primero, en que cuanto fuere posible, ha de instar V. A. como el que ha de ser enseñado, es, que la elección de los Maestros no sea por consulta, o particular proposición, por ser donde las negociaciones de los 5 aficionados tienen mucha parte, y más cuando los abonadores se hallan obligados por alguna causa, quedará vencido este inconveniente, siendo Jueces Filósofos, y Matemáticos, los unos para reconocer cómo aplican los movimientos, según la naturaleza, y cualidad de cada uno; y los otros la prueba que hicieren de las proposiciones Matemáticas, en que ha de consistir lo ejecutivo de ellas. No aprobar la más que falsa opinión, introducida en los poco atentos, a lo que es posible ser, diciendo, que los Reyes, y Príncipes solo han de tratar esta materia de Armas por entretenimiento, respecto de que no han de tener ocasiones de ejecutarla contenciosamente, como que los accidentes que ofrece el tiempo estuviesen sujetos a las dignidades, y soberanías, y no ellas a ellos, que ya se ha visto en nuestro siglo desafiar a un invictísimo Emperador a singular duelo de cuerpo a cuerpo, y aceptar el desafío: además, que aunque han de ser obedecidos por el mayor poder que tienen, es bueno que sean temidos por su valor, y lo que saben; y de ninguna otra Ciencia se puede decir en común, y en particular, lo que se pondera de esta, que aquel que llega a saberla, se hace amado de sus amigos, y temido de sus enemigos. Mejor sentimiento fue el de aquel, que dijo, que no es más que otro, el que no sabe más que otro, por ser el que desiguala la igualdad en el nacer. Eficacísimo ejemplo es la queja que Alejandro Magno le dio a su Maestro Aristóteles, de haber hecho público, y común lo que a él le había enseñado, diciéndole: ¿En qué te parece a ti, que yo quiero llevar ventaja a los otros hombres, sino en el saber más que ellos? Superior razón fue la que este Príncipe alcanzó en esto; porque así como el alma es perfección total del cuerpo, así el saber es por cuyo medio se perfeccionan los actos del alma; y es muy conveniente, que el que ha de mandar a muchos, y oír a muchos, que de todas las cosas sepa más que muchos. También debe repudiarse el parecer de los que dijeren, que el tratar de la Destreza de las Armas ha de ser cuando los miembros tengan vigorosa fuerza para poder ejecutarla; porque en esto hablarán de la común Esgrima, que solo trata, y se funda en la manufactura [práctica], ignorando que esta Ciencia tiene dos partes, una la especulativa [teórica], y otra la práctica; y para la primera su particular Gramática, y definiciones de los términos propios, y ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.16ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS apropiados con que se le informa al entendimiento, para que sepa determinar: y además de esto las peticiones, axiomas, o postulados, máximas, y comunes sentencias, por cuyo medio se llega a su conocimiento, y prueban la verdad de toda ella, y cada una de sus partes; y que pide lección anticipada antes de llegar a lo práctico. 6 Y que en los primeros años (pasada la niñez, y dejadas las mantillas) esté la memoria más desembarazada para percibir, y conservar, no sufre argumento en contrario, pues se ve comúnmente en los que aprenden la Latinidad, que también es lengua para mayores estudios de las Ciencias, teóricas, y prácticas. Y que el ejercicio con la espada fortifique los miembros, y agilice el cuerpo, tampoco es dudable, como el instrumento sea proporcionado con el sujeto. Elegidos ya los Maestros, a ninguno de ellos ha de creer V. A. cosa que le dijeren, sea por opinión propia, o autoridad ajena, si no dieren razón de ello, y lo demostraren filosófica, o matemáticamente, porque entonces se sabe una cosa, cuando se sabe la razón de ella, que en estas materias, y en todas las demás que se alcanzan por estudio, y ejercicio, ninguno que creyó mucho llegó a saberlas con perfección, que el satisfacerse por solo el crédito, es hacer que la voluntad ame con ignorancia, lo que había de ser amado por el examen del entendimiento. No se les ha de permitir la verbosidad, de la que pecan los presumidos, y por la que se confunde el que oye, y no puede la memoria percibir cláusulas muy dilatadas; cumplirán con la obligación de Enseñadores, si tuvieren estas cualidades. La primera, que sepan explicarse, que el saberse dar a entender, es casi más que el tenerlo entendido, porque de la dificultosa inteligencia de las palabras, nunca se agrada, ni satisface el entendimiento. La segunda, que de los preceptos que dieren, manifiesten la razón fundamental suya; que los que tuvieren esta, el entendimiento los aprobará, y sin violencia los obedecerá la voluntad, porque de otra manera, rústica, y mecánica enseñanza sería la que solo por los efectos diese conocimiento de sí, y torpe, y confusamente obrarán los miembros por solo la relación que dieren los ojos de aquello que hubieren de hacer. Y la última, cuando concisa, y lacónicamente particularizaren las materias, probando la verdad de cada una, y lo imposible de su contraria, y tuvieren rigor en asentar principios, firmeza en las proposiciones, usando de voces significativas, ejemplos claros, y adaptados a la propuesta, resoluciones afirmativas de lo que es posible ser conforme al Arte, y ordenada potencia, y negativas de lo que no es posible que sea; que con esto se asegurará la LUIS PACHECO DE NARVÁEZ17ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. imaginación, y recelo, y descansará el discurso, porque cuanto más perfecto es el acto de entender, tanto es más perfecta la unión del entendimiento, que entiende con la cosa entendida. Y además de lo dicho, que no quieran, ostentando de científicos, dar muchas lecciones juntas, porque el que comienza a saber, es semejante a la vasija de boca angosta, que no puede recibir sino 7 por partes mínimas; y aunque el entendimiento del enseñado sea muy capaz, ha menester tiempo para pasar de no saber al saber, y otro tiempo (y no menor) para ajustar las acciones de los pies, cuerpo, brazo, y manos, haciéndolos obedientes a lo que determinare el entendimiento, y sintiere la voluntad que se haga, que al fin son instrumentos materiales, y rudos, que no fácilmente obedecen, y sirven a estas dos potencias. Todo esto, Señor, igualmente mira a las dos materias propuestas; pero porque insinué que diría primero de la Destreza de las Armas, que se ejercita a pie, de quien se oyen los acentos de su justa queja, por ver que hombres insuficientes, y que no han llegado a percibir los primeros bosquejos de su artificiosa fábrica, ni a los más comunes preceptos suyos, y muy en confuso, y llenos de imperfecciones los prácticos, vanamente presuman ascender a la eminente cátedra de su exposición, en que se verifica lo que dijo un Filósofo, que no le es cosa nueva a la ignorancia, el presumir de dar luz a la sabiduría: y así convendrá, que aquel que fuere elegido para la enseñanza de V. A. y mereciere llegar a tan honrosa ocupación, tenga alguna noticia y anterior conocimiento de los veintidós Autores, Españoles los tres (y diecisiete Extranjeros) que escribieron en esta materia desde el año de mil cuatrocientos setenta y cuatro, hasta el de mil quinientos ochenta y dos, cuyos nombres son Jaime Ponz de Perpiñán, Pedro Monci[…], Camilo Agripa, Achille Marozzo, Giacomo di Grassi, Joachim Meyer, Juanes de la Agoche, Pedro de la Torre, Francisco Román, Jerónimo de Carranza (que fue el que de todos estos que fueron más antiguos, tradujo, y copió cuanto se halla en su libro), Ángelo Vizani, Marco Dociolini, Nicoleto Giganti, Capo Ferro, Federico Ghisliero el Alférez Falopia, Salvator Fabris, Maestre Clasio, Maestre Vico, y Babote, los otros dos más modernos, el uno Holandés, y otro Español, estos compusieron sus libros de fragmentos que hurtaron de los míos, tan mal digeridos, y adulterados, cuanto bastó para Reducirlo a suma confusión: y considerar en todos la gran suma de desaciertos, y conocidos errores, en que han peligrado, y peligran aquellos que siguieron, y siguieren tan falsos documentos, y no podrá refutarlos, y ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.18ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS enseñar contra ellos, si no sabe algo de la Filosofía, y no porque ella sea Ciencia, ni su particular nombre sea de alguna de ellas sino universal, que comprende todo aquello, que el humano entendimiento puede entender en todas las cosas; y aunque se divide en Filosofía moral, y natural, esta última es la que más pertenece a este asunto. Ha de saber más que medianos 8 principios de la Matemática, y en particular de las dos partes de las cuatro en que se divide, que la primera, y precisamente necesaria, es la Geometría, y en segundo lugar la Astronomía, sin despreciar las otras dos, Aritmética y Música, por lo que trata una de la cantidad discreta, que son los números, y la otra de la consonancia, y proporción de diferentes sonidos. Y además de estas, la Perspectiva, la Cosmografía, y la Geometría, y porque toda definición ha de comprender, y manifestar la naturaleza de la cosa definida, y las Ciencias se definen, o por los objetos que tienen, o por la materia de que tratan, o por el fin que pretenden, quedando, como ya queda esta de la Destreza definida quiditativamente, y el fin a que se mira, pasaré a referir las particulares materias sobre las que se funda, que son estas. Movimientos, compases, líneas, y ángulos, y cada una tiene su definición. La del movimiento, dice ser un acto de la potencia motiva, que tiene el hombre, así en el todo, como en sus partes, para no moverse para sí, o para fuera de sí. El compás, un instrumento, o medio con que se llega, o aparta a una cosa, o de alguna cosa, dejando un lugar, y ocupando otro. La línea, una continuada cantidad, que no tiene profundidad, ni altitud. Y el Ángulo, el que se causa de tocamiento de dos líneas, no estando en derecho; y estas líneas pueden ser ambas rectas, o curvas, o la una curva, y la otra recta; y según estas diferencias, se le da específico nombre al ángulo, llamándole rectilíneo, o curvilíneo, o mixto. De estos cuatro materiales se ha de formar la treta, que también se define (además de ser un concepto del entendimiento) por el fin al que mira, y el que ha de tener para que sea perfecta, según la causa universal de quien ha de tener su emanación, y de que se ha de producir en lo particular, como especie del género generalísimo treta. El conocimiento de cada una de las cosas propuestas, y de las otras que se derivan de ellas es necesario tener el que ha de enseñar, y el que ha de ser enseñado, y no cause confusión, o desconfianza a V. A. el número de materias, que irán aquí referidas, porque tienen entre sí tal conexión que por una se entienden otras muchas, y son semejantes a las cinco letras vocales, que ellas solas, y juntas con las otras, a las que llaman mudas, hacen diversas sílabas, y forman oraciones, además, que de todas ellas podrá V. A. saber las que fueren LUIS PACHECO DE NARVÁEZ19ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. de su gusto, y dejar las otras, o por lo menos tener una general noticia de ellas (que es suave el saber, y no embaraza el entendimiento,) y es mejor que al Discípulo le falte voluntad, que tiempo para preguntar, y aprender, que un Maestro caudal para satisfacerle, y enseñarle. 9 Siendo, como lo son, todas las acciones que se hacen en la parte práctica de la Destreza, ya sean, como es justo, dirigidas a sólo la defensa, que fue para lo que se descubrió, o para ofender, como preciso medio, y sin el cual no quedaría el nombre defendido. Estas, pues, habiendo de pasar del Diestro a su contrario, y todas las que son de esta naturaleza, se han de especificar por el principio, por el medio, y por el fin, que es a lo que dicen los Filósofos, de dónde, por dónde, y a dónde, que es lo mismo, que de quién, y a quién, que es el hombre, en quien se ha de ejecutar, siendo este material objeto, y constando de tantas partes, conviene que el Maestro no ignore la Geometría (de que en particular tratan los Estatuarios) para dar noticia de las tres dimensiones y cómo se hallan en él los tres instrumentos de la Geometría práctica, por la que se hacen, y demuestran sus proposiciones: y además de esto, los círculos, cuadrados, cuadrángulos, o paralelogramos, rectángulos, líneas verticales, colaterales, diagonales, demicientes [que se saben o existen en la mitad, Maestro Marcelino Miguel], hipotenusas, y de la contingencia, que en él se consideran, donde se han de ejecutar las tretas; porque cada una tiene su lugar, y línea determinada, y distancia que le corresponde: y así mismo a cuántas partes se puede mover el cuerpo, a cuántas el brazo, el medio brazo, y la mano, sin dejar los lugares donde tienen sus centros. Ha de dar conocidas, y nominadas cuantas especies hay del movimiento, según la distinción que le dieron los Filósofos, y de los considerados para esta Arte, con la contrariedad, y diferencia que hay entre ellas. Desde qué lugar, y plano se considera en la destreza, el principio de todos los movimientos, no obstante que por su naturaleza, o por accidente la tenga en otra partes. Probar con filosófica evidencia, que ninguna especie de movimiento en su simplicidad, ya sea por sí mismo, o por agente extrínseco, pueda tener más que un término ultimado, y solo un acto para ir a él. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.20ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS Y conviene, que pruebe, con verdadero silogismo, de que se siga verdadera consecuencia de cuál de los movimientos es fuerte en su principio, y flaco en su fin, y cuál fuerte en el fin, y flaco en su principio, por ser este uno de los puntos más trascendentes del Arte, para la sujeción del uno, y detención del otro. ¿Por qué cuando concurren, y se juntan la 10 fuerza del uno, con la del otro, queda la una vencida, y la otra vencedora? ¿Y la causa de, que concurriendo las flaquezas, la del fin del uno, y la del principio del otro, no hace la detención ninguno de los movimientos, y en cuya virtud se hace? ¿Cuáles son, y por qué se llaman movimientos cardinales? ¿Cada uno de ellos es género del que se predican especies, o ellos lo son del género? ¿Y es posible, que sin alguno de estos pueda formarse treta, y ejecutarse herida? ¿A cuáles movimientos, sin diversificación de su especie, se les dice de aumento, de disminución, y movimiento in via? ¿Los efectos que causan los dos primeros corresponden en igualdad a sus nombres, o tienen contrariedad entre sí? ¿Y el otro puede herir inmediatamente? ¿Y lo mucho que importa su conocimiento para la defensa sola, o para complicarla con la ofensa? ¿Qué movimiento es el de diversión? ¿Es especie especificada del género, o consideración que se hace sobre alguna de las ya conocidas? ¿Adquiere el nombre por el efecto que causa? ¿Cómo este movimiento, siendo de menor nobleza que el natural, y el accidental, priva el acto de cada uno, aunque vayan juntos, ayudándose el uno del otro, y esto sin valerse de la concordancia, ni de la contrariedad? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ21ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. ¿Y cómo este movimiento unas veces lo hace el brazo, y la espada, sin que se mueva el cuerpo? ¿Y otras la mano, y espada, sin que el cuerpo, ni el brazo se mueva? ¿Y otras el cuerpo, sin que se mueva el brazo, mano, ni espada? ¿Y por cada uno que se haga, causará el mismo efecto? ¿Contra qué treta general no es poderoso este movimiento, aunque se haga con mano, brazo, y cuerpo, cada uno de por sí, o todos juntos? ¿Ni podrá impedir el efecto de los dos movimientos, natural, y accidental? ¿Y cómo para impedirlo será forzoso ayudarse de otro movimiento menos noble que él? ¿Qué es movimiento mixto? ¿Cuántos pueden ser? ¿Cuáles podrá hacer el diestro de sí, y en sí mismo? ¿Y los que les será posible con la espada contraria? ¿Y cuáles, y por qué no sufren mixto, con otras de su especie, diferente, o contraria? ¿Cuántos, y cuáles son los movimientos, que por sí mismo constituyen herida? ¿Y cuáles 11 y cuántos los que disponen la treta? ¿Y los que disponen, pueden ejecutar? ¿Y los que ejecutan, pueden disponer? ¿Con cuáles de los movimientos, que pueden herir, se ha de proceder, en razón de concordancia, o con la diferencia, y no con la contrariedad? ¿Y con cuáles ha de ser, con la contrariedad, o diferencia, y no con la concordancia? ¿Cuál es la combinación, y mixtura que se causa entre los movimientos, y el tránsito que se dan unos a los otros, cuando entre ellos no hay contrariedad? ¿Y cuál es el que sirve de nexo entre los que son contrarios por naturaleza para perfección de las tretas circulares, y generales? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.22ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Cuáles son los movimientos que puede hacer el diestro, más previos, cercanos, y dispositivos, para el movimiento de conclusión? ¿Y de cuáles tretas, y movimientos, que hiciere el contrario (con cualquier arma Española) se podrá aprovechar para lo mismo, acabando todas las acciones a un tiempo? ¿De cuántos, y cuáles movimientos se forman precisamente cada una de las cinco tretas, en su simplicidad, ya sea recta, circular, o semicircular, en que conforme al Arte, se reduce todo lo ejecutivo de él (sin que haya, ni pueda haber más), siendo esto sin haber contrario a quien se dirijan? Y habiéndolo, ¿de cuántos en su simple composición, hasta llegar al medio proporcionado? ¿Con cuál especie de movimiento, y en qué plano se ha de abrir el ángulo, que interior, o exteriormente le correspondiere al diestro, teniendo sujeta su espada, para poder privar el movimiento, con que inmediatamente podría herir el contrario, y esta sin corromper aquella especie, aunque su acto procediese en infinito, ponderando (para que se estime) el poderoso efecto que causa para la valerosa acción del esperar, y hacerle detener la acelerada determinación, aunque sea la treta favorecida con el atajo, ya sea por la parte de adentro, o la de afuera? ¿Cómo en los movimientos, que el diestro hiciere para ejecutar las tretas, le ha de ser preciso, que unas veces siga el brazo al 12 cuerpo, otras que siga el cuerpo al brazo, y otras que cada uno vaya a contraria parte, explicando cuál de estas le pertenece a cada una? ¿Cuándo, y para qué treta ha de ser preciso, que el movimiento favorezca al compás, para ejecutarlas desde el medio, y distancia, que a cada una les, pertenece, haciendo notorio el peligro que se ofrecería, faltando este requisito? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ23ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. ¿Y cómo ha de conocer el diestro, específicamente, todos los movimientos, que hiciere, o pudiere hacer su contrario, antes de que los comience, ya sea teniendo su espada libre, o sujeta, o sujetando, y cual ha de ser, y para qué treta? ¿Y este conocimiento quién se lo ha de dar, sin que pueda engañarse en ello? La Geometría, cuyo sujeto es la cantidad, continúa inmóvil. Por esta ha de dar conocimiento de lo que es línea matemática, y física, con las tres consideraciones, que de esta última se hacen, es recta, suponiéndola unas veces infinita, otras finita, y otras infinita, y finitas y manifestar las tres definiciones que le dan los Geómetras, que es la que está contenida dentro de sus dos puntos, la brevísima extensión de un punto a otro, y la menor de todas las cantidades, que tienen unos mismos términos. ¿En cuántas partes del hombre se considera la línea tangente, o de la contingencia, la diagonal, la demiciente, la hipotenusa, la diametral, las líneas paralelas, el cuadrado, el cuadrángulo, o paralelogramo, rectángulo, las cuatro especies del triángulo, isósceles, escaleno, rectángulo y ambligonio [que tiene un ángulo obtuso, Tesoro de los diccionarios históricos de la lengua española, https://www.rae.es/tdhle/ambligonio], sin cuya noticia, y de cómo para el uso de la destreza unas veces se forman estos de parte física, y parte matemática, y estos tan precisamente necesarios, que sin ellos no se conseguirá la defensa, y ofensa del contrario? Ha de dar a conocer lo que es ángulo, cuántas son sus especies, cuál de ellos es mayor, cuál menor, y cuál está entre estos dos extremos, y cómo los primeros sin alteración 13 de su especie, pueden ser mayores, y menores, lo que al otro no le es concedido. ¿Cuántos, y cuáles puede formar el hombre en sí mismo para el uso de la destreza? ¿Y cuántos, y cuáles, para estar bien afirmado, y contenido todo él entre dos puntos, conforme la definición de la línea recta? ¿Y sobre cuál de las cuatro especies del triángulo ha de tener el cuerpo? ¿Y sobre qué especie de ángulo han de estar los pies? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.24ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Cuántos ángulos se forman del tocamiento de las espadas, cuando se cortan por su longitud? ¿Y cómo siendo de una misma especie, tienen todos un igual valor? ¿Y cómo si se mudan en otras especies, heredan los unos, lo que pierden los otros, por la mayoridad, y menoridad de ellos? Y conforme a los preceptos de este Arte, decir cuál de estos ángulos es ocupable, y puede el diestro entrar en él, y cuál no podrá ocupar. Y por qué causa, el que por su especie es ocupable, no se puede ocupar, y el inocupable puede ser ocupado, sin que el uno, ni el otro, pierdan su especie. ¿Y cuándo conviene, que en el discurso de la batalla, estén estos ángulos más cerca del diestro, que de su contrario? ¿Y cuándo más cerca del contrario que del diestro? ¿Y cuándo, y para qué fin, y no el de menos importancia, han de distar igualmente de ambos? ¿En qué posiciones le será preciso al diestro abrir el ángulo, que del tocamiento de las espadas, estando la suya sujeta, le fuere exterior, o interior para que el contrario no entre el cuerpo en él, ni la espada a herirle? ¿Y cuándo, siendo él el que sujetare, unas veces lo ha de abrir, y otras lo ha de cerrar, para que el contrario, ni entre, ni hiera, y él pueda hacerlo todo? ¿Y cuándo para estar defendido ha de tomar para sí una especie de ángulo, y darle contraria a su contrario? ¿Y cuándo para esta misma defensa le ha de dar la que tomó, y tomar la que dio? 14 ¿Dónde, y cómo el ángulo recto, siendo de mayor alcance, y mayor defensa para el que se afirma en él, este mismo, sin mudar especie, es de menor defensa, y de menor alcance? ¿Cuándo en el discurso de la batalla? ¿Para qué fin, y con qué treta entre el diestro, y el contrario, se forman dos ángulos obtusos, y de estos procede un ángulo agudo, y este tanto menor, cuanto los obtusos son LUIS PACHECO DE NARVÁEZ25ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. mayores? ¿Y cómo esto le es permitido al diestro, para quedar defendido, y poder ofender, pero no forzoso? ¿Y cuándo quisiere usar de esta permisión, con qué requisitos ha de ser? Manifestar los efectos, que causan los ángulos, ¿cuál es el que detiene lo que quiere bajar? ¿Cuál el que sujeta lo que quiere subir? ¿Y cuál el que detiene lo que se quiere acercar? ¿Y esto puede ser alterable, tomando el uno el efecto que le pertenece al otro? ¿Y cómo en la continuación de un movimiento hay ángulo, que se hace mayor, y otro menor, y con otra especie de movimiento, el menor se hace mayor, y el mayor menor, hasta dejar de ser a cuya causa, y para el uso de la destreza, se consideran estos ángulos, unas veces instantáneos, y otras permanentes? Si en la continuación del movimiento fuese el ángulo instantáneo, y lo fuere, reduciéndolo al no ser, ¿se podrá ejecutar herida permanente, y en ángulo permanente? Y que continuando el movimiento, ha de ir haciéndose mayor, ¿se podrá ejecutar herida instantánea? ¿Y si en algún caso es forzoso, y en otro voluntario? ¿El ángulo puede ser mayor, o menor, por ser mayores, o menores las líneas, o lados que lo formaren? ¿Y si por alguna de estas causas se le puede alterar su especie? ¿A cuál de los ángulos, que se forman en las espadas, cuando se cortan por su longitud, sujetando la una a la otra, se dice interior, y exterior del que sujeta, y del sujetado? ¿Y si el interior del que sujetare, lo podrá 15 ocupar virtual, y presencialmente, siendo de especie ocupable, y lados que no lo contradigan? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.26ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Cómo le es posible, y conveniente al diestro, cuando su contrario le sujetare la espada, por la parte de adentro (dando compás por junto a la línea del diámetro) y le correspondiere interiormente ángulo obtuso, o recto hacer de cada uno dos agudos para entrar a concluir? ¿Y si él fuere el que sujetare, conforme al Arte, del ángulo agudo, que tomare para sí, hacer dos agudos, y que cada uno sea menor, que el primero, para ocuparlo con mayor seguridad, y hacer a los otros de especie inocupable? ¿La oposición que se hacen los unos ángulos a los otros, cada uno al de su especie, según los planos en que se forman? Y cuando las armas tienen alguna desigualdad, desde el principio de la batalla, o en la ejecución de la treta lo viene a tener alguna, con que se venga a aminorar la distancia que ha de haber entre ellos. Si los ángulos, que se causaren del tocamiento de las espadas, cortándose por su longitud, fueren de una misma especie, y distaren igualmente de los dos combatientes, ¿podrá alguno desde allí inmediatamente herir con sólo un movimiento, o será herido el primero que saliere a herir? ¿Por qué causa, y en qué parte del hombre, donde tuviere ángulo, tendrá fuerza, y flaqueza, y donde no lo hubiere, podrá haber flaqueza, y fuerza? Requisitos necesarios que se deben advertir para obrar con perfección. ¿Cómo se entiende, o cómo se hace ocupar el ángulo virtual, y presencialmente? ¿Y cuál conviene que preceda a cuál? ¿Cuándo se hubiere de hacer movimiento de conclusión? ¿Y cuándo se hace este, sin precedencia de ninguno de ellos? ¿En qué treta le será posible al diestro, obrando científicamente, comprender a su contrario, dentro del orbe de su particular círculo que hiciere, sin ser comprendido en el suyo, siendo ambos iguales en centros, en intervalos, y en diámetros? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ27ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. ¿Cómo obedeciendo, y guardando los preceptos del Arte, en la ejecución de las tretas, 16 ha de poner unas veces el cuerpo detrás de una línea recta física, y otras detrás de un triángulo, parte física, y parte matemática? ¿Y en cuál término de estos estará más defendido, y el contrario con menos potencia para los actos futuros? ☛ D. Y que la planta de cuadrado, o majestad sea más natural a la perfección, y total defensa, así para acometer, como para esperar, y que allí, y en ella se halla la mayor, y más ajustada regularidad del ángulo recto. Lo mucho que le importa al diestro, para su defensa, y ofensa del contrario, saber unir la línea física con la matemática. Y el cómo se unen (en aquella parte que puede unirse lo corpóreo con lo incorpóreo) de que resulta, que la primera, causa la ofensa, y no la defensa, y la otra con ser inmaterial la defensa, y no la ofensa inmediatamente. ☛ I. Bastamente lo explica en esta advertencia lo queda advertido en la letra D. ¿Cómo se entiende en la destreza levantar línea perpendicular en el cuerpo contrario? ¿Y cuánto le importa al diestro el saber levantarla, para quedar defendido, y ofender? ¿Y en qué parte la levantará que le detenga la espada, y no el cuerpo? ¿Y en cuál que le detenga el cuerpo, y la espada? ¿Y en cuál, que ni le pueda detener la espada, ni el cuerpo? ¿Y lo que en estos dos casos primero, y postrero, le conviene hacer? La posibilidad que tendrá el diestro para afirmarse de modo, que haga tres líneas de diámetro; la una común de él, y de su contrario, y las dos particulares, y de estas una física en círculo imaginado, y la otra imaginada también en círculo imaginado, para que el adversario no pueda formar ninguna treta por la postura de la espada, ni con ella, o sin ella ganar grados de perfil. ¿Y cuándo, y en qué tretas, le convendrá no tener ninguna de estas líneas de diámetro sino la de su círculo propio, y que el contrario no tenga más que la del círculo inferior, que antes había sido común? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.28ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS Y últimamente, ¿cuándo entre las líneas del diámetro del diestro, y su contrario, ha de haber doce ángulos rectos, los cuatro físicos, y ocho matemáticos? ¿Y cuándo seis agudos, y seis obtusos, unos matemáticos, y otros físicos? Y si esto puede ser para un mismo fin, 17 ¿podrán ser unos mismos los efectos, que resultare de ellos? La Cosmografía, que es la mediadora de las distancias. Por esta ha de dar a conocer todas las especies simples del compás, y los mixtos que se causan entre los diferentes, ¿cómo se llaman, cómo se hacen, la cantidad de cada uno, según doctrina de Cosmógrafos, y la aplicación de ellos a la destreza? ¿Cuáles de estos compases le tocan, particularmente a cada pie, sin que al otro se le conceda entrar en su jurisdicción? ¿Y cuáles le son comunes a ambos, siendo de una misma especie, y cada uno lo puede comenzar primeramente? ¿Y la limitación que puede haber en esta igualdad? ¿Cómo han de quedar los pies cuando se haya dado el compás? ¿Qué ángulo ha de causar el pie, que estuviere delante, en el extremo de la línea imaginada, por donde se diere? ¿Y cómo unas veces ha de ser recto, otras obtuso, y otras mixto, y otras no hacer ninguno, porque ha de ocupar línea que no era de su jurisdicción? ¿Cuándo, y contra qué treta de mayor rigor que usan los vulgares, ya sea con espada sola, o acompañada, ha de dar el diestro un compás, tal, que siendo uno, y constando de solo una acción, pueda oponerse, y vencer a dos compases, que diere el contrario, aunque sea cada uno el más largo, y de más noble especie, y además de quedar defendido, pueda herir inmediatamente? ¿A cuál compás, por muy largo que sea, y lo continúe el contrario, dos, tres, y más veces, podrá vencerlo el diestro, o igualarlo, si no quisiere más, sin dar compás, dejando el lugar en que estuviere, y adquirir otro nuevo? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ29ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. ¿En qué tretas se le concede al diestro, que en el compás que diere, pueda seguir el izquierdo al derecho, y terminarse junto a él? ¿Y en cuáles se le prohíbe, y es preciso que derecho no siga al izquierdo, adonde quiera que fuere? 18 ¿Y en cuáles precisamente le conviene, que el pie derecho vaya a una parte, y se termine, y el izquierdo vaya a otra, que no en todo sea su contraria, ni en todo diferente, y le sea preciso al derecho seguirle? ¿En qué tretas, y lo ejecutivo de ellas, con el compás que diere, ha de quedar afirmado sobre ángulo recto, sirviéndole unas veces el talón del pie derecho de centro, y otras el pie izquierdo? ¿Y en cuáles le es forzoso en líneas paralelas? ¿En qué tretas, de segunda intención, el compás que diere, ha de ser para ocupar con el cuerpo el lugar que dejare la espada del contrario? ¿En cuáles el lugar que dejare el cuerpo? ¿En cuáles, ni uno, ni otro? ¿Y en cuáles ha de ir al mismo lugar, donde fuere a ejecutar la espada contraria? ¿Y de qué especie ha de ser cada compás, y a qué pie le ha de pertenecer darlo primero? ¿En cuáles ha de oponer el compás del pie derecho al izquierdo, que diere el contrario, y que sean ambos de una misma especie sin que para este caso haya descubierto, ni pueda descubrir el Arte acción más poderosa para su defensa, y poder herir? ¿Y en cuáles ha de oponer el compás del pie izquierdo al derecho, unas veces siendo ambos de una misma especie, otras contraria, y otras diferente? Y con las dos primeras, siendo la una permanente, y la otra instantánea, ¿podrá herir defendiéndose? ¿Y con la tercera podrá conseguir más que la defensa? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.30ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Cuándo, cómo, y para qué tretas, así como para otras, ayuda el movimiento al compás, este ha de ayudar al movimiento alternativamente? Doctrina tan necesaria, que al que la ignorare, no se le puede prometer seguridad. Por la Astronomía, y Perspectiva Ha de saber ¿cómo en la ejecución de las tretas ha de quedar el cuerpo del diestro con el de su contrario? ¿Con qué aspectos se han de mirar, cuando con oposición, cuando en 19 contraposición, cuando en igualdad de aspectos iguales, y cuando en igualdad de contrarios aspectos, según fuere el arma, o armas, que el adversario tuviere, y esto ya sea con acto instantáneo, o permanente? Si para llegar el diestro a ponerse con el adversario, en oposición, o en contraposición, o en igualdad de contrarios aspectos, ¿le será posible conseguirlo de primera intención, o forzoso que sea de segunda? Y para cualquiera de estas posiciones, ¿qué treta propia, o ajena ha de preceder? Y si comenzando por el primero, ¿podrá llegar la igualdad de aspectos iguales, tal vez procediendo por la espada contraria, y acabando por ella, y tal vez comenzando con ella, y acabando sin ella? ¿Y qué especie de treta ha de ser para cada una de estas partes, y dónde se ha de ejecutar? ¿Y alguna puede ser instantánea, o permanente? Y afirmo con toda verdad, que son estos de los más importantes requisitos de todo el Arte, y que sin ellos no tendrá perfección su treta, ni seguridad el que la obrare; y cuando mejor libre será tener una común distancia de quien se sigan iguales causas, y efectos iguales en el herirse ambos. Todo lo hasta aquí referido, aunque por primero, pertenezca a la parte Teórica de esta Ciencia, también las podrá demostrar el Maestro por sí mismo con solo sus acciones, o sea con otro, para que el entendimiento de V. A. por las especies, que el sentido visivo [de la vista] le enviare, quede capaz en todo, antes de llegar a lo práctico contencioso. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ31ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. También manifestará la gran preeminencia que tiene la espada sola para hacer sus tretas con defensa, y ofensa, sin que otra arma le ayude, ni necesite de ella; y en caso que otra le acompañe, ya sea ofensiva, como es la daga, ya defensiva, como el broquel, rodela, o capa, qué oficio se les ha de dar, apartándose de lo que con mal acierto les asignaron todos los Autores antiguos, y modernos, a quienes sigue el vulgo, con que se privan de la mayor defensa, que la Ciencia pudo descubrir, y se ofrecen a un inexcusable peligro. Y convendrá que diga, ¿cuándo podrá la 20 daga herir, mediante el favor de la espada? ¿Y cuándo esta podrá herir, encomendándole a la daga, lo que ella pudiera hacer por sí sola, cuando no estuviera en su compañía? ¿Y cuándo podrán herir ambas a un tiempo, y con una misma especie de treta? ¿Y contra cuáles que hiciere el contrario? Y para cualquiera de ellas, ¿qué compases ha de dar? ¿A qué pie le ha de pertenecer, y en qué aspectos ha de estar con el contrario? De otros dos importantes requisitos, que pertenecen a esta Arte, ha de dar muy particular noticia, por ser de tan suma importancia, que si se faltase a su conocimiento, ningún buen suceso se conseguiría, y con dificultad lo podría ofrecer el rarísimo contingente. El primero, es el medio de proporción, como principio desde donde se han de comenzar todas las tretas: si el Enseñador supiere definirlo, dirá que la proporción racional, es el cierto respeto que tienen entre sí dos cantidades de un mismo género, y que se llaman proporcionales las cantidades, que tienen una misma razón, y que las cosas que entre sí convienen, son entre sí iguales, si a esto y a lo ejemplificado faltase, defectuosamente enseñaría. Ha de probar prácticamente los efectos, que causa este medio de proporción de armas iguales, y cuerpos que lo fueren, y si en cuanto cada uno se conservare en él, ¿podrá ser herido inmediatamente de su contrario, con solo movimiento [del arma], o será forzoso dar compás, y este de qué cantidad ha de ser, según la treta que quisiere formar? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.32ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿A qué treta inmediata, y brevísima de la vulgar esgrima, impide el medio de proporción la ejecución de ella, elegido conforme sus preceptos? ¿Y dónde se podría ejecutar, si se faltase a ellos? Si teniendo los dos combatientes armas iguales, y siéndolo ellos, ¿podrá el uno elegir medio de proporción para sí solo, o es preciso dárselo igualmente al contrario? Si entre las líneas paralelas, que hicieren las espadas, estando los dos afirmados en un mismo plano, y entre las que hicieren los pies derechos, eligiendo el medio de proporción, ¿ha de haber siempre una misma distancia de la 21 una a la otra? ¿O convendrá que unas veces sea angosta, y otras ancha, y otras más ancha? ¿Y para qué fin particular es necesario, que sea cada una de estas distancias? ¿Por qué el medio de proporción que eligiere el de arma larga, será seguridad para él, y no para su contrario? Y el que eligiere el de la más corta, ¿será el seguro de los dos combatientes, esto es, en cuanto estar afirmados? Y para herir, ¿habrá diferencia en la cantidad de compases? ¿Cómo se ha de elegir este medio de proporción contra armas enastadas, que son alabarda, ronca, partesana, espiedo, macana, y venablo, y cómo entre lanza, y pica? Si entre todas estas armas, cada una con su igual, o desigual, ¿podrá elegir medio de proporción, y este cómo ha de ser? ¿Y si para herir necesitarán de nuevo compás? El segundo, y no menos importante requisito, es el medio proporcionado, y para acertar con su definición, ha de decir, qué es aquella distancia, y lugar determinado, desde donde se ha de ejecutar cada especie de treta. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ33ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Si este medio proporcionado ¿es género de que se predican algunas especies, o solo consideraciones, respecto de las distancias, y cuántas pueden ser estas? ¿Y puede haber alguna especie desde donde se puedan ejecutar dos, o tres tretas? Los dos extremos que se consideran, en que se han de elegir para todas las tretas, así rectas, como circulares, o semicirculares, de primera, o segunda intención, por la postura de la espada, o ganando grados al perfil. ¿En cuál de ellos se puede permanecer hiriendo (si el diestro quisiere) y en cuál conviene que sea con acto instantáneo? ¿Qué efectos ha de causar el medio proporcionado, ya sea instantáneo, o permanente? ¿Y cómo el que más han de ser tres, y el que tuviere menos han de ser dos? ¿Y cómo sin ellos no habrá seguridad, y siempre será una común distancia? 22 Si entre los dos que batallaren, ¿les será posible tener en un mismo tiempo medio proporcionado para una misma treta, o cada uno para la suya diferente, o contraria? ¿Y si alguna opinión, o parecer, escrita, o presumida, afirmare, o dijere que sí, condenarla por ser de hombre de crasísima ignorancia, y lo pruebe por la regla de la contrariedad? ¿Cómo se entiende ser el medio proporcionado propio, apropiado, y transferido, y cómo cada uno de los dos últimos, se reduce a su simplicidad, como si se eligiera de primera intención? Si el medio proporcionado que el contrario fuere a elegir contra el diestro, para treta de primera intención, por la postura de la espada, se lo podrá impedir, y transferírselo a así, para la misma treta, o para otra, o solo para defensa. El que hubiere negado, o negare, por palabra, o por escrito esta posibilidad, acrecentará consigo el número de los ignorantes. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.34ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS Si el medio proporcionado apropiado, ¿podrá conocerlo el diestro, hasta que el contrario se lo dé, o se lo vaya a dar? ¿Y da posibilidad el Arte para poderle necesitar a ello? ¿Cómo se transfiere el medio proporcionado en tiempo, contra las tretas de primera intención, que se comienzan por la espada, o por el perfil del cuerpo? ¿Y para ello necesitará el diestro de dar compás, o sin darlo podrá conseguirlo? Si privándole solamente al diestro el medio proporcionado, que fuere a elegir, ¿podrá volver a recuperarlo (o ya sea otro) con solo el movimiento del brazo, y mano, o necesitará de buscar lugar nuevo? Si por ser las tretas de segunda intención, ¿piden diferente medio proporcionado, que cuando son de primera, o es necesario que en sus fines se reduzcan a su simplicidad? 23 ¿Entre los medios proporcionados hay diferentes grados de perfección, según la distancia de las tretas? ¿Y puede haber alguno de privación duplicada, además de la disposición de poder herir? ¿Cuándo podrá el diestro diferir la ejecución de la treta, habiendo elegido medio proporcionado para ella, sin que le resulte peligro de ser herido, por más que lo diligencie el contrario? ¿Y en qué caso no lo diligenciará, y tendrá a mucho favor el que no le hieran? ¿Puede haber medio proporcionado universal, que sea distancia capaz, y siendo el uno en número, desde dónde? ¿Y por quien [por el que] puedan ejecutarse todas las especies de tretas rectas, circulares, y semicirculares? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ35ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. ¿Cuál es el medio proporcionado, tan poderoso, que no solo priva, y destruye la treta, que hace el contrario, sino que le imposibilita la potencia, no solo para la reiteración de ella, pero para las otras de contraria, y diferente especie? ☛ O. Y lo deja inepto para todos los actos futuros. ¿Qué resultaría en la batalla de entre dos, que igualmente fuesen diestros, teóricos, y prácticos y que entre ellos, y las armas no hubiese desigualdad? ¿Y cuál sería la causa, que obrando conforme al Arte, y dándole a cada uno a la treta que hiciese, toda la perfección, que pudiere recibir aquel sujeto, sin accidente de descuido, o tardanza, el uno fuese herido? ¿Por esto puede recibir la Ciencia algún descrédito? La más importante materia, que en la parte práctica de esta Ciencia se ha descubierto, ni se podrá descubrir, es esta de los tres medios universales, en que consiste la defensa del hombre, y por los que unas veces inmediatamente, y otras mediata, podrá ofender a su contrario, quedando defendido, y otras quedar defendido sin quererlo ofender, pudiendo, y otras no queriendo, poderlo ofender. Estos son el ángulo recto, el atajo, y el movimiento de conclusión; y no porque cada uno de por sí sea universal, sino que de todos tres 24 se causa una universalidad, y remedio para contra todas las tretas, que contra él se formaren, ya sea con ordenada, o desordenada potencia (quiero decir de la destreza verdadera, o ya de la falsa, o común esgrima). Y porque muchos presumen haber llegado a saber, qué cosa es ángulo recto (que es el primero propuesto) pareciéndoles, que con tener el brazo derecho, cumplen en todo con el rigor del precepto, ya sea para estar el diestro afirmado, o para herir, mediante él: convendrá al que enseñare, saber, que ha de estar el cuerpo contenido entre los dos puntos de una línea recta (como ya se dijo) de suerte, que el contrario, que le estuviere opuesto, no pueda con los rayos visuales, descubrir parte en el cuerpo, en que por ángulo recto pueda levantar línea perpendicular, por donde entre su espada a levantarla, y herir. También ha de enseñar, cómo han de estar los pies, y cómo es preciso que sea sobre ángulo recto, y el cuerpo sobre la base del triángulo isósceles, que tenga los dos lados físicos, y el otro matemático, y cómo en su línea ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.36ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS tangente, del círculo imaginado, entre él, y su contrario, ha de levantar con el pie derecho (en que también se imagina una línea recta, desde el talón a la punta) línea perpendicular, de que se causan dos ángulos rectos, y que con los dos del brazo haya cuatro ángulos rectos, porque cualquiera de estos que faltase, y el triángulo dejase de ser, o se hiciese de otra especie, no estará bien afirmado, ni defendido. El segundo es el atajo, que es lo mismo, que sujetar la espada contraria; y se llama atajo, porque mediante él, por más breve camino, y menos movimientos, y participación de menos ángulos, se ejecutan las tretas, que se hacen por la postura de la espada, y se opone a todas las que desde la sujeción forma el contrario para estocada, o para tajo, o revés vertical. ☛ N. Y tal vez se le echa a rodar al contrario con él, tenga en la mano izquierda cualquier arma, que acompañe a la espada, daga, broquel, rodela, capa, o dos espadas: y la primera vez que lo descubrí a hombre, hasta que dichosamente lo supo el Rey nuestro señor, padre de V. A. bueno será, que el tal Maestro lo sepa, que lo contrario sería sensible defecto. 25 Para esto ha de saber decir ¿desde qué distancia se ha de poner, y de qué movimientos ha de constar la cantidad de cada uno? ¿Y qué especie de compás se ha de dar, que sea proporcionado con la treta que llevare determinada, ya sea para desde el extremo remoto, o el propincuo? ¿Y qué especie de ángulos ha de haber en las espadas, y en qué grados, y con qué grados ha de ser la sección? Y cómo no siendo (como no es) el atajo en sí mismo más de uno, de cualquier manera que se ponga, se hace de tres consideraciones, según el intento del diestro; la una para mediante herir de primera intención, otro para solo la defensa, y herir de segunda, si el contrario lo intentare, por ser corta la distancia de entre los dos, y la otra para no poder ofender, ni ser ofendido. En cada una de estas será necesario que diga, ¿de qué cantidad ha de ser el compás? ¿Y qué especie de ángulos se han de causar en las espadas? ¿Cuándo han de ser todos iguales? ¿Y cuándo lo han de ser los opuestos? ¿Y la igual correspondencia, en cuanto a especie, que han de tener con estos LUIS PACHECO DE NARVÁEZ37ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. los triángulos, que matemáticamente se imaginan en los otros dos planos, inferior, y superior? En la segunda consideración ha de dar conocida la potencia, que tendrá el contrario para formar treta, ya sea estocada, o movimiento circular, o semicircular, avisando de qué especie ha de ser precisamente cualquiera de estos dos últimos. Y si cualquiera de ellas las podrá formar con solo el brazo (al que decimos parte) sin dar compás hacia delante, o con él, metiendo el cuerpo (al que decimos todo) y cómo en lo primero ha de oponer la parte a la parte; y en lo segundo, la parte, y el todo al todo, y a la parte, porque la misma proporción que tiene la parte con la parte, ha de tener el todo con el todo. ¿Y por qué puede el contrario formar cualquiera de aquellas tretas de particular potencia con el brazo, y dando compás hacia atrás, no más distancia, que la que podría alcanzar a herir desde el extremo remoto, saber si contra 26 cada una de las que formare, bastará oponer la parte, o convendrá que con el todo? ¿Será eficaz remedio contra ellas una sola treta, de la misma especie, o contraria, o bastará que sea diferente? Para la tercera consideración, el diferente modo con que se ha de poner el atajo, para que la defensa sea común, la especie del compás que ha de dar, ¿de qué cantidad ha de ser? ¿De qué especie han de ser los ángulos físicos, y matemáticos en todos los tres planos? ¿Y cómo se han de cortar las líneas de los diámetros de los círculos, que en ellos se consideran? ¿Y cómo en el progreso de la batalla se ha de conservar este medio, si la disposición del sitio lo permitiere? Y si esta faltare, ¿la diferencia que han de tener los ángulos, para que no se contrarie el primer intento de que sea común la defensa? ¿De primera intención se puede poner el atajo por la parte de afuera, como por la de adentro, o se seguirá algún inconveniente de peligro, así de sujeción, como de herida, ya sea en el principio, en el medio, o en el fin? ¿Y cuál podría ser por la jurisdicción del brazo? ¿Cuál por la de la espada? ¿Y cuál por la del cuerpo? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.38ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Contra qué tretas particulares de esta destreza no es poderoso el atajo para impedirlas? ¿Y cuál ha de ser su remedio, ya para solo la defensa, o para complicarla con la ofensa? ¿Y esta puede ser con treta de especie contraria? ¿Y puede ser con diferente? Diciendo cuáles son las primeras, y cuáles estas que se le han de poner. ¿Sobre qué tretas de la vulgar esgrima no puede el atajo, por mucho que lo diligencie? ¿Cuál ha de ser el único remedio para solo la defensa? ¿Y cuál se ha de seguir a este para poder ofender? ¿Y cómo se podrán juntar estas dos cosas en un mismo tiempo? ¿Contra qué arma particular de cuchillada, no podrá otra de su especie, diferente, ni contraria, poner atajo cuando fuere a herir? Y el único remedio de defensa, que contra ella descubrió el Arte, ¿se podrá conseguir inmediatamente, o es preciso que le anteceda algo? 27 ¿Contra qué arma, estando sola, no podrán otras de diferente, o contraria especie, poner atajo? ¿Y si fuere de la suya, con exceso de cantidad, ¿será inexcusable su peligro, si se intentare? Y el mayor favor que podrá dar el caso, ¿será darles igualdad en defensa, al que sujetare, y al sujetado, en defensa, y ofensa? ¿Cuál es el arma, que teniendo potencia para poner atajo contra todas las tretas, que pasaren por su jurisdicción, de cualquier arma que sea, no podrá herir, mediante él, sin peligro cierto de perderse? ¿Y con cuáles armas, y en cuáles (fuera de las referidas) se podrá poner atajo para solo la defensa de la treta, o tretas que el contrario formare? ¿Y este será dispositivo para poder herir juntamente, privando aquel efecto, y los demás que pudieran preceder? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ39ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Si el contrario pusiere atajo con su espada en la del diestro, saber por uno de cuántos modos la podrá sacar de aquel lugar peligroso, cuándo podrá ser para herir inmediata, o mediatamente, o solo para quedar defendido, y la diferencia que ha de haber en los compases, para cada una de estas cosas. El último medio de los tres se llama, con toda propiedad, movimiento de conclusión, que fue lo sumo que se puede esperar de esta Ciencia, y se le dio este nombre, porque él solo es el que destruye los actos del contrario, y tretas que están debajo de su jurisdicción, y priva la potencia de reiterarlas, unas veces quitando de la mano la causa instrumental, y otras (si conviene, y es forzoso para la total defensa) acabar con la eficiente. ☛ I. Cuántos modos hay de hacerse, si con la privación, sujeción, y disposición, y la privación ha de ser total, que no pueda el contrario valerse de la más limitada potencia. De este ha de decir ¿cuáles son las tretas sobre las que tiene dominio, cómo, por dónde, y por cuyo medio se ha de hacer de primera intención? ¿Y cómo se ha de poner la mano en la guarnición de la espada contraria, para el 28 efecto dicho de quitársela, sin que ninguna resistencia lo pueda impedir? ☛ S. Y advierta veinticinco modos de concluir, cada uno diferente. ¿De cuántos compases, y de qué especie, y con qué pie se han de dar? ¿Qué medio proporcionado se ha de elegir? ¿Y de qué movimiento se ha de ayudar? ¿Y con qué aspecto se ha de concluir? ¿Y qué línea del plano inferior ha de ocuparse? Las Ciencias que favorecen a este movimiento de conclusión, probando con evidencia por la Geometría, por la Aritmética, por la Astronomía, y Perspectiva (y no solo por el efecto, sino por la causa que lo produce) que teniendo el contrario en la mano izquierda daga, espada, o ya sea lanza de cualquier magnitud, no podrá alcanzar a herir, en cuanto no mudare la primera posición en que estaba, cuando se hizo; y cómo se le ha de impedir el mudarla, en caso de que quiera el diestro consistir hiriendo. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.40ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS Cómo este movimiento de conclusión, contra espada sola (y tal vez contra espada, y daga) obrado con todo aquel artificio, que pudo descubrir el Arte, tiene potencia para dar con el contrario de espaldas en el suelo, sin que lo pueda resistir. ☛ I. Treta es esta (como otra, que queda referida, cuando tratamos el valor del atajo) que solo el Rey nuestro señor ( y otra con que cierra el número de la universalidad, que es la total potencia, nunca oída, ni declarada por mí, que tiene el ángulo recto) y no otro en el mundo las sabe. Vuelvo a decir por mi enseñanza, y las verifico con la experiencia. ¿Cuándo, y contra qué tretas de primera, o segunda intención, que hiciere el contrario, se podrá hacer el movimiento de conclusión, con todos los requisitos referidos, no necesitando de más de un compás, y este de qué especie ha de ser? ¿Y qué pie lo ha de dar? ¿Y habrá menester movimiento que le favorezca? ¿Y puede haber caso en sin este favor se consiga? Y contra cuáles tretas de segunda intención, que hiciere el contrario, se hará el movimiento de conclusión, unas veces favorecido el compás del movimiento, y otras 29 sin ser favorecido, y que tenga todas las partes, que se han dicho, excepto la potencia de quitar la espada, sino fuere con el rigor de la herida. ¿Cómo contra la espada, y daga, que trajere el contrario, haciendo con ellas algunas de las tretas, que usan los vulgares, se podrá hacer movimiento de conclusión con la una, y otra arma juntamente, aunque ninguna se quite de la mano? ¿Y cómo se le obligará a que las deje ambas, y lo tenga por favor? ¿Y cómo se podrá hacer lo mismo contra espada, y broquel, en las más comunes tretas, que los Maestros de esgrima han enseñado, y enseñan, estando en voluntad del diestro el poder herir juntamente? Y para este caso, y el antecedente, ¿qué especie de compás se ha de dar, y con qué pie? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ41ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Y si el diestro se contentare con quitarle el broquel, ya sea hiriéndole, o no, ¿qué movimientos han de preceder? ¿Y cómo se ha de poner la mano para quitarlo, aunque su fuerza sea con exceso superior? ¿Y qué compás ha de dar? ¿Y con qué pie, para quedar defendido? ¿Y si el contrario trajere espada, y rodela, y usare de ella, según los preceptos de la vulgar enseñanza, decir lo que de nuevo se han descubierto, para con el movimiento de conclusión hecho, dónde, y según lo tiene ordenado el Arte, para dar con él en el suelo, y que él mismo con sus movimientos se ayude a caer? ☛ O. Así de primera, como de segunda intención, ora empiece, o aguarde el contrario. ¿Contra qué armas no se puede hacer movimiento de conclusión? ¿Y con cuál de los otros dos medios ha de ser la defensa, y ofensa? ¿Y esto puede ser de primera intención, o conviene que sea de segunda? ¿Y qué movimientos han de preceder? ¿Y qué especie de compás? ¿Y a qué lado se ha de dar? ¿Y la herida ha de ser con acto instantáneo, o permanente? ¿Contra qué arma sola se podrá hacer, aunque sin potencia de quitársela al contrario, que la trajere, si no lo suple el rigor de la herida? ¿Y esta de qué especie ha de ser? ¿Dónde se ha de ejecutar? ¿Y puede ser con acto permanente? 30 ¿Y contra qué armas se podrá hacer, que ni se puedan quitar por fuerza, ni al que les trajere se le podrá herir, para que las deje? ¿Y contra cuáles, difiriendo poco en especie, se puede hacer lo uno, y lo otro junto? Cualquiera individual materia de la destreza, es de tan suma importancia, como es forzoso que lo sean las partes que han de constituir un todo en suma perfección, si bien entre ellas hay algunas más perfectas, y de mayor importancia que otras (que aun en el compuesto natural, y fábrica del hombre, se halla esto mismo), y es de tanta esta, que se propone, que no sería científico el que la ignorase, si el mal suceso, en la batalla, lo perdería ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.42ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS de vista: y así tendrá obligación el Maestro de manifestar ¿cuántas son las tretas genéricas, y las que se especificarán de ellas.? ¿Y cómo algunas de estas son géneros menores, que emanan del género generalísimo treta? ¿Cuáles tienen especies contrarias, y diferentes? ¿Y cuál solo consideraciones, según los espacios lineales, que anda la espada, con que se forma, y ejecuta? Y sucesivo a esto, las tres dignidades de tretas, que considera el Arte, de mínima, de media, y de óptima perfección. ¿Y cómo a cada una le comunica toda aquella que puede recibir su sujeto? ¿Y cómo se respetan entre sí? Y se acreditará de Maestro científico, si supiere explicar aquella máxima del Arte, o ya se le diga aforismo, que dice, por la espada, con la espada, a la espada, para que sepa el Discípulo (en caso que le convenga comenzar él), ¿cuántas, y cuáles son las que se han de obrar por la espada contraria, y después de la ejecución salir por ella misma? ¿Y cuáles, y cuántas se han de formar con ella? ¿Y cómo las unas de estas, comenzándose con ella, se ha de salir por ella y otras, comenzándose con ella, no se ha de volver a buscarla? ¿Y en cuáles se ha de ir a la espada, y al cuerpo juntamente? ¿Y en cuáles al cuerpo, y no con la espada, ni a la espada? ¿Cuáles, y cuántas son, y por qué se dicen tretas generales? El dominio que tienen sobre las particulares, ya se hagan con espada sola, 31 o acompañada de la daga, broquel, rodela, o capa. ¿Cómo están debajo de su jurisdicción todas las tretas de la común esgrima, que se hacen, mediante el contacto de las espadas, no todas a una, sino todas entre todas, como quiera que se formaren? B. Las diferencias de formaciones, y el más perfecto modo de obrarlas, cuando simples, o compuestas de causa libre, o sujeta, de primera, o segunda intención del extremo propincuo, o remoto, y otras cosas dignas de veneración; y así obrará bien, pues empezando por la de la línea en Cruz, tiene veinticinco pirámides, que su artificio es de nunca bastante encarecida alabanza, y así en las otras tres. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ43ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. El poder que tienen contra las rectitudines [rectitudes] o posturas, en que se afirmare el contrario, cuando la espada no ha llegado al último término de ellas, y sobre cuáles, aunque haya llegado a él. ☛ E. Y una escala por donde puede el diestro subir, y bajar por ella de diez escalones, por los cuales se ha de ascender a la mayor perfección. Si todas las tretas generales piden un mismo medio proporcionado, y una misma especie de compás, e igual en lo cuantitativo, y constan de unos mismos movimientos, y con igualdad de ángulos, y se han de ejecutar en una misma línea, en cuanto el contrario no mudare la posición en que lo viere el diestro, cuando comenzare a formar? ☛ R. Y quede advertido, que en el número segundo están los mayores secretos, nunca alcanzados en la vana presunción del vulgo. ¿Cuáles de estas generales se pueden formar contra las armas dobles, y las que llaman de cobertura? ¿Y cuál no se puede para herir inmediatamente? ¿Y cuál de ellas es la que más veces le ha de ser forzoso hacer el diestro? ¿Cómo, y dónde ha de formarla? ¿Y dónde ha de tener la ejecución? ¿Contra qué armas, y posturas no se pueden hacer, ni le será posible (como contra otras posturas, armas, y letras) valerse de todos los tres medios de la defensa? ¿Y de cuál de ellos le ha de ser preciso usar, para quedar defendido? 32 ¿Para cuál de las tretas generales precisamente se ha de mover todo el brazo, en su propio, y particular centro? ¿Y en cuáles se ha de hacer los movimientos, con la menor parte de él? ¿Y el peligro que ofrecerá lo contrario? ¿La oposición que se hacen unas a otras, cuando se van formando? ¿Y cómo puede el diestro transferirse el mismo medio proporcionado, que el contrario quería elegir, valiéndose del principio de sus movimientos? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.44ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Entre cuáles de estas generales, cuando se hacen de primera intención, se dan de tránsito las unas a las otras, de suerte, que comenzando por una, se acaba en otra? ¿Y conviene que sea así, o puede haber peligro en lo contrario? ¿Y cuándo tiene excepción esta regla, por la diversa posición de la espada contraria? La treta general, que diere tránsito para que otra se forme, ¿se le podrá oponer cuando vaya llegando a su medio proporcionado, o convendrá hacer otra cosa de mayor dignidad que ella? Entre los movimientos con que se forman estas generales, y los que han de ejecutar la herida, ¿puede haber continuidad, dándose tránsito los unos a los otros, o es necesario, que los primeros se terminen, para que los otros se engendren? Las particulares tretas, que cada una de estas generales ocasiona, que forme el contrario, haciéndole en su espada el primer movimiento de los que han de constar, pero sin que lleguen a tener ejecución, como a las primeras no les falte los requisitos, que el Arte tiene dispuestos. ¿Cómo ha de conocer precisamente el diestro cuando fuere formando alguna treta general, la potencia propincua, que le da a su contrario, así para defenderse, o para formar treta para quererle ofender? ¿Y cuál ha de ser la mediata? ¿Y cómo ha de recuperar el medio 33 proporcionado que fuere eligiendo (en caso que se lo quitase) o ya sea elegir otro más superior? ¿Cuál de los tres medios de la defensa tiene poder contra estas generales, unas veces al principio que se forman, otras al medio, y otras cuando van llegando a su fin? ¿Y en alguna de ellas pueden concurrir juntos dos de estos medios, y cuáles serán? ¿Y cuál de estos términos puede ser voluntario para solo la defensa? ¿Y en cual podrá ser ofendiendo juntamente? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ45ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. ¿En cuáles tretas de segunda intención, y contra qué armas, y posturas le será forzoso al diestro proceder por los grados del perfil, sin serle posible por otra parte? ¿Y cómo podrá quedar defendido, sin ofender? ¿Y cómo podrá complicar (si conviniere) la ofensa con la defensa? ¿Cuáles son las tretas de segunda intención, que precisamente se han de ejecutar por la jurisdicción del brazo contrario, sin que se toque a la espada? ¿Cuáles por la jurisdicción de esta, y no por la primera? ¿Y cuáles, sin entrar, por la una, ni otra, sin que estos modos puedan alterarse? ¿La causa por la que comenzando una treta por la postura de la espada contraria, es forzoso acabarla por los grados del perfil? ¿Y comenzándola por este, se ha de acabar por la espada? ¿Y puede tener alguna excepción el primer supuesto, aunque el contrario evite la disposición del medio proporcionado, que se le iba a elegir? ¿En cuáles tretas le conviene al diestro llevar el cuerpo detrás de una línea recta? ¿Y en cuáles detrás de un triángulo, para estar defendido, y ofender, si conviniere? ¿Cuándo, y en qué tretas de segunda intención, y para ejecución suya, ha de ocupar el diestro con el cuerpo el lugar que dejare la espada del contrario? ¿Y cuándo el lugar que dejare su cuerpo? ¿Esto último puede ser por uno y otro lado, según la diferente treta que el adversario hiciere? 34 Si la treta de primera intención, que contra el diestro formare el contrario, por la postura de la espada, y favorecida con el atajo, ¿podrá conocerla en su principio, y remediarla, o para solo defenderse, o transfiriéndose el mismo medio proporcionado, que el adversario fuere eligiendo, y esto sin dar compás de lugar a lugar, o podrá elegir otro medio? Y para este, ¿qué especie de compás ha de dar? Y para lo uno y lo otro, ¿qué movimientos ha de hacer en la espada contraria con la suya? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.46ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Cuáles son las tretas que se pueden hacer de primera, y segunda intención? ¿Y cuáles es preciso que sean de segunda, sin que en esto pueda haber cosa en contrario, así en lo dispuesto por el Arte, como en la ordenada potencia del hombre? ¿En qué tretas de segunda intención conviene, que la ejecución de ellas sea con acto instantáneo, y no permanecer hiriendo? ¿Y en cuáles se podrá permanecer, asentando por máxima irrefragable, que las permanentes pueden ser instantáneas, pero no las instantáneas permanentes? ¿La espada sola puede oponerse al montante? ¿Y contra alguna de sus tretas, y las más comunes suyas, tiene mayor alcance, que él? ¿Cuántas, y cuáles puede formar, y si en la diversidad de ellas, se podrá valer de los tres medios de la defensa? ¿Y cuál de los medios proporcionados ha de elegir para cada uno? ¿Y si se le concede hacer contra él tretas de primera intención, o le serán más favorables las de segunda? ¿La espada sola puede contra las armas enastadas? ¿Podrá hacer algunas tretas contra ellas? ¿De qué medios de la defensa le será posible valerse? ¿Y de cuál, aunque lo intente, no quedará defendido? ¿Contra cuáles de estas armas podrá defender, y herir? ¿Y contra cuáles, aunque se defienda, no podrá ejecutar herida? ¿Cómo podrá conocer el diestro, anteriormente, las tretas que podrán formar con 35 las armas enastadas, y de qué especie ha de ser cada una? Y este conocimiento se lo ha de dar el sentido visivo, sin que pueda padecer engaño. La formación de los tajos, y reveses verticales, diagonales, y la del medio revés, y medio tajo, ¿de qué movimientos constan? ¿Por dónde se forman? ¿De qué ángulos participan? ¿Cuáles los que se pueden hacer de primera, y segunda intención? ¿Y cuáles de segunda? ¿Y cada uno de ellos en qué línea se ha de ejecutar? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ47ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. ¿Cómo se oponen los unos a los otros, cuando son de una misma especie? ¿Y cómo otros ha de ser de especie contraria, o diferente, y no cabe en la posibilidad que sea de otra manera? La causa por la que el revés vertical de segunda intención, que formare el diestro contra otro del contrario, o contra este mismo, el tajo diagonal, o vertical, siendo todos circulares, y moviéndose ambos brazos, en sus mismos centros, pueden llegar primero con la ejecución, y defensa que el del contrario, comenzando primero a formar el suyo. Y si esta misma doctrina milita para contra el tajo vertical, que formare el contrario de primera intención, o no podrá formar el diestro alguna de las tretas referidas, si no fuese eligiendo diferente lugar, que para las otras, y valiéndose del más poderoso medio, que descubrió el Arte para su defensa. ¿Por qué los tajos, y reveses verticales, ya sean de primera, o segunda intención, teniendo, como tienen, cada uno lugar conocido, propio, e inalterable, por donde se forman, no tienen punto, precisamente necesario, donde se hayan de ejecutar? ¿Y por qué no milita esta misma razón en los tajos, y reveses diagonales, sino que sabe, y conoce el lugar, el principio, el medio, y el fin donde han de tener la ejecución? ¿Y por qué al medio revés, y al medio tajo de cualquier intención, primera, o segunda, que se formen, no se les puede oponer otros 36 de su misma especie, y es forzoso que a cada uno sea con su contrario? ¿De primera intención podrá el diestro formar el tajo, o el revés diagonal, sin algún peligro, o si lo tendrá, haciéndolos de segunda, para sacar el cuerpo, y la espada de lugar peligroso, por tenérsela sujeta con la suya el contrario? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.48ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Y el revés vertical podrá formarlo de primera intención, sin riesgo de ser herido, o tendrá más seguridad, si es de segunda, formándolo con los requisitos establecidos por el Arte? ¿En cuáles tretas, ya sean rectas, circulares, o semicirculares, es preciso que se termine la ejecución, sin duplicación de ellas mismas, no precediendo otro, u otros movimientos contrarios, o diferentes? ¿Y en cuáles podrá haber continuación, de suerte, que el fin de la ya ejecutada, pueda ser por vía de tránsito, principio mediato para otra, y otra de su misma especie, procediendo en infinito? Siempre se juzgó, con vulgar aprehensión, por muy dificultosa la batalla del hombre derecho contra el izquierdo, dándole a este la ventaja contra él, fundándolo en aquella su desigual postura, y en el mayor uso que tiene con los que son derechos, por ser el número de estos infinito, respecto de los que hay en el otro. Vencerá el Maestro esta opinión fantástica, si hubiere llegado a saber, que en la antigua, y vulgar esgrima, usan sus profesores de treinta tretas (numéricas, no específicas, supuesto, que como queda dicho, no puede haber más que cinco, tajo, revés, estocada, medio tajo, y medio revés). ☛ E. Y las que se derivan de estas, y toman los nombres, según las líneas donde se actúan las tretas; y los nombres que tienen, y por qué son conocidas, son estos: Estocada de puño, la cornada, el botonazo, la zambullida, la manotada, la estocada a la mano, la encadenada, la enarcada, la engavilanada, la torneada, el arrebatar, y tajo, el remesón, la de golpe a la espada, el llamar, el quiebro, la final, la garatusa, la ganancia, la tentada, el codazo, el brazal, el canillazo, la treta doble, el tajo horizontal, el revés horizontal, la defendida, la irremediable, el tajo ascendente, el revés ascendente, y la escampavita; advirtiendo, 37 que en estas tres últimas, y en otra a la que llaman la pasada, hacen la Nación italiana, y la Francesa tan grande aprecio, que afianzan en ellas cuanto pudieran en lo sumo de la ciencia, si llegaran a conocerla. Y así de todas, y de cada una en particular, será preciso que diga con distinción los movimientos de que constan, los ángulos de que participan, el compás, o compases que les pertenecen, y el remedio que les ha de aplicar, unas veces al principio, otras al LUIS PACHECO DE NARVÁEZ49ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. medio, y otras al fin, ya sea para solo la defensa, o para herir juntamente, ya se haga la treta con espada sola, o acompañada con las otras armas ofensivas, o defensivas. Si hubiere llegado a este conocimiento, sabrá, que de estas treinta tretas, las dieciséis de ellas no las puede hacer el izquierdo contra el derecho, aunque ambos profesen una misma doctrina, y sea la batalla con espadas solas; y que de estas hay doce (sin todas las otras que se hacen, cuando alguna de las otras armas acompañan a la espada) que puede hacer el derecho contra el izquierdo, y no él contra el derecho; de que podrá sacar la consecuencia, diciendo, que si para con su igual en la doctrina, tiene potencia tan limitada, y que valiéndose de ella no le puede privar al derecho el herirle en un mismo tiempo, porque ninguna de estas tretas tiene más que la disposición de herir, pero no la privación de ser herido; que con el científico de la verdadera destreza se sigue, que no podrá hacer nada, pues además de la diferencia de los preceptos, también será desigual la postura, con que le tendrá conocida ventaja en el herir, y quedar defendido, que es lo que enseña el Arte. Vencida ya esta mal fundada opinión, discurrirá en la expresa diferencia que se ha de guardar en el afirmarse con el izquierdo, sin faltar al ángulo recto, ni al medio de proporción, porque ninguna de estas dos cosas ha de alterarse, como es preciso en lo primero que no se altere. ¿Contra él se podrá formar todas las cuatro tretas generales, o en alguna de ellas habrá dificultad en el hacerla con ejecución, y defensa, aunque se dé el mayor compás que sea posible, o se imposibilitará más, cuanto este fuere más largo? 38 Para cualquiera de las tretas generales, ¿se le han de ganar grados del perfil, o el izquierdo para alguna treta de las suyas, se los podrá ganar al derecho? ¿El izquierdo podrá transferirse en tiempo, o después de tiempo algún medio proporcionado, que fuere eligiendo el derecho, para alguna de las tretas generales, o para las que se hacen por la postura de la espada? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.50ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Cómo, y por qué parte se le ha de poner el atajo, ya sea para por medio suyo formar treta, o para el medio de privación común? Y para este, ¿qué ángulos se han de hacer en las espadas? ¿Y para lo primero han de ser de otra especie, como también los compases, y de una misma cantidad? ¿Cómo se le ha de hacer el movimiento de conclusión? ¿Por qué parte? ¿Con qué compases? ¿Se le podrá quitar la espada de la mano, sin el rigor de la herida? ¿O será necesario ejecutarla, para que la deje? Y habiéndole hecho movimiento de conclusión, como lo dispone el Arte, ¿podrá quedar con él en igualdad de aspectos iguales, o en alguna otra treta, en igualdad de contrarios aspectos, o en la contraposición? ¿Por cuál de las tres jurisdicciones de cuerpo, brazo, y espada, se le han de ejecutar las tretas? ¿Cuándo ha de ser, juntamente por las dos? ¿Y cuándo por ninguna de ellas? Y proseguirá con todas las otras materias (que por la brevedad de este discurso no se ponen) no menos importantes de ser sabidas, haciendo siempre contraposición de mayor potencia, que tiene el derecho, a la menor que tiene el izquierdo, tanto con las espadas solas, como acompañadas. Y aunque, como está dicho, esta ciencia fue descubierta por intención primera, para que su profesor se defienda de aquel de quien fuere acometido, quedando siempre obligado, debajo de privativo precepto, como 39 Católico a la observancia de la ley Divina, o natural, que le prohíbe ofender a otro de su especie, por solo ofenderle, y que la ofensión que hiciere sea inculpable, a causa de verse en urgentísimo peligro; y porque este puede ofrecérsele, y serle precisamente forzoso el acometer al contrario, por alguna de las causas que lo pueden justificar, y entre ellas si con industria, y engaño, esperando a quien le ayude, lo entretuviese, y apretándole los medios proporcionados, que fuese eligiendo, o guardándole con la espada en la extremidad de alguna de las cinco rectitudes o media división de ellas (que Nación hay bien conocida, que con sus armas no usan de otra cosa) apartándose del ángulo recto, para LUIS PACHECO DE NARVÁEZ51ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. que no pueda obrar inmediatamente, y cogerle en acto, y herirle de segunda intención (que a esto llaman los antiguos provocar, y los Españoles, que los imitan, convidar, y llamar, unas veces descubriendo el pecho, y otras todo el cuerpo. Para cualquiera de estos casos, es forzoso que sepa el Maestro cómo se ha de proceder, informando qué es acometimiento perfecto, y cómo por su propia definición es aquel que tiene partes proporcionadas para herir al contrario, o necesitarle a que mude postura, de suerte, que la mude, o no, haya de ser herido. Y en el primero enseñar ¿cómo se recupera el medio proporcionado, que por medio del atajo, por la parte de adentro, se fuere eligiendo para movimiento de conclusión (o para otra treta, por la postura de la espada) si el contrario abriere el ángulo hasta la media división de aquella rectitud, y a dónde se ha de tirar el acometimiento? ¿Con qué especie de compás? ¿Con qué pie? ¿De cuántos movimientos ha de constar? ¿Y cómo entre ellos ha de haber dos de contraria naturaleza, y otros diferentes, y se han de hacer todos juntos en un tiempo, sin que se contradigan, para el efecto, los unos a los otros? ¿Y de qué triángulo ha de ir amparado? ¿Y qué especie de ángulo le ha de corresponder interiormente? ¿Cómo sin acometimiento se recupera este medio proporcionado? Cuando abriendo el contrario el ángulo, pasare su espada de la media división, ¿qué compás? ¿Qué movimiento se le ha de hacer para que le favorezca 40 y detrás de qué triángulo se ha de llevar el cuerpo? ¿Y qué medio proporcionado? ¿Y para qué treta se debe elegir, si abriere el ángulo, y llegare la espada al extremo de la rectitud? ¿Para cuál no necesitará de dar compás? ¿Y para cuáles le será forzoso? ¿Y de qué especie, y con qué pie ha de ser? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.52ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS Si el acometimiento por la parte de afuera, habiendo puesto atajo de segunda intención, y el contrario abierto el ángulo hacia su rectitud izquierda, ¿ha de ser de una misma especie el ángulo interior, que el que tuvo por la parte de adentro, diferente la línea que tirare, y diferente el punto adonde dirigiere la herida? ¿En cualquiera de estos acometimientos ha de ocupar el ángulo, que del tocamiento de las espadas le correspondiere interior, o ha de pasar por debajo de alguno de los lados del que hiciere el contrario con su brazo, espada, y cuerpo? ¿Y el movimiento de conclusión, que de estos acometimientos resultaré en la espada del contrario, se ha de hacer por una misma parte, o conviene que sea por diferentes? Y siéndolo, ¿cuál será más poderoso para la total defensa contra la causa instrumental de el contrario, y la eficiente? ¿Alguno de estos acometimientos se podrán hacer por falta de distancia para poder herir, o es preciso que sea solo por falta de disposición? Y si no faltando ninguna de estas, ¿se podrá hacer el acometimiento sin peligro? Y si lo hubiere, ¿cuál, y cómo será? ¿Y cuándo por estar la espada del diestro sujeta, le será preciso que el acometimiento sea circular, comenzando en revés, y acabando en tajo, o en estocada? ¿Y cuándo acometiendo con esta, acabar con tajo, o con ella misma? Y como resultado de esto, ¿se podrá hacer movimiento de conclusión? 41 Y para librarse, y sacar la espada de la sujeción, ¿podrá acometer semicircularmente, para herir de estocada, o tajo, o revés? ¿E igualmente se puede hacer todo esto, si la espada estuviere sujeta, tanto por la parte de adentro, como por la de afuera, o ha de haber alguna diferencia? ¿Y esta cuál será? ¿Cómo? ¿Por dónde? ¿Y a dónde ha de ser? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ53ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. En el segundo caso, que aguardare el contrario, puesta la espada en alguna de las cinco rectitudes que se han dicho (o en su media división) convendrá decir magistralmente, para la suposición primera, ¿contra cuáles se ha de acometer, solo al cuerpo, para acabar por la espada? ¿Y cuándo por la espada, para acabar por los grados del perfil? ¿Y cuándo al cuerpo, y a la espada juntamente? ¿Y contra cuáles, no habiendo llegado a su extremidad, le podrá no hacer acometimiento, sino ir a buscar la espada, unas veces para herir por ella, y otras sin ella? ¿Y puede haber alguna, que habiendo llegado a su extremidad, no necesite ir a ellas, sino herir inmediatamente? ¿Y para cada una de todas estas, la diferencia de compás que le pertenece? ¿Cuándo ha de ir el cuerpo detrás de una línea recta? ¿Cuándo detrás de un triángulo? ¿Y cuándo ha de ir el cuerpo por una parte, y el brazo, y espada por otra? Y de cada uno de estos acometimientos, ¿qué treta es la que se ha de ejecutar? ¿De cuál de ellos podrá ser estocada, o revés? ¿Y de cuál tajo, o estocada? ¿Y de cuál medio tajo, o medio revés, sin que en un término, ni en el otro pueda ser más, ni lo contrario? ¿De cuál de estos acometimientos se ha de seguir movimiento de conclusión? ¿Y de cuál se ha de ejecutar la herida, y conseguir la defensa, ganando grados al perfil? ¿Y en alguno de ellos puede herirse con acto permanente, o es forzoso que en alguno sea con instantáneo? ¿Y es posible lo uno, y lo otro, según la determinación del ofensor, conforme a la diferencia, o contrariedad de la treta, y el lugar donde la ejecutare, u el medio que para ella eligiere? 42 Si el contrario tuviere espada, y daga, y ambas estuvieren fuera de término, en que no puedan ser alcanzadas, como tener los brazos abiertos cada uno a su rectitud, o ambos altos, o uno alto, y otro bajo, o cruzados el uno sobre el otro, y el uno retirado atrás, y otro derecho adelante, poniéndose de cuadrado, o de perfil, con el pie derecho delante, o el izquierdo, o en otras diversas posiciones asombradizas, que los Autores de la esgrima dejaron ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.54ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS establecidas, les será forzoso dar para cada una preceptos, conforme al Arte, cómo, y por cuál de las armas haya de ser el acometimiento. ¿Cuándo podrá ser la herida de la misma especie del acometimiento? ¿Y cuándo de diferente, y contraria? ¿Y a qué compás, y a qué pie le pertenecerá? ¿Se podrá hacer movimiento de conclusión en alguna de las dos armas? ¿Y será con igual seguridad en la una, como en la otra? Y si tuviere espada, y broquel, con que también podrá usar de alguna de estas posturas (lo que no podrá tan fácilmente con la capa, o rodela) ¿convendrá que el acometimiento sea por la jurisdicción de la espada, o por la del broquel? ¿Y que sea recto, o circular? ¿Y con qué treta, y en qué parte ha de ejecutarse la herida, y lo mismo contra la rodela, y capa? ☛ N. Y otros secretos inestimables, que acerca de esto se han descubierto. Y si el contrario fuere izquierdo, y con cualquiera de las armas referidas, ofensiva, o defensiva, usare alguna de estas posturas, ¿de qué especie ha de ser el acometimiento? ¿Con qué treta? ¿Por dónde, y adónde se le ha de ejecutar? ¿Y en cuál arma, singularmente, se le podrá hacer movimiento de conclusión? ¿Y por qué trayendo este (o el derecho) con la espada otra cualquier cosa que le acompañe, tiene cada una de ellas una parte de adentro, y otra de afuera, y conviene muy particular consideración en el cómo, y por dónde haya de ser el acometimiento, siendo advertencia de la misma razón, tan evidente, que tiene fuerza de precepto, que la espada que acometiere, jamás haya de pasar por entre los dos enemigos 43 (que por tales se reputan la espada, y su compañía), le será más que forzoso preceptar racionalmente, cuándo ha de ser el acometimiento por la parte de afuera, de una de las armas, según la posición en que estuviere para herir, por la de adentro, con acto instantáneo? ¿Y cuándo por la de adentro, para herir por la de afuera, permaneciendo, o no con la herida? ¿Y en cuál de estos términos se podrá hacer el movimiento de conclusión, con mayor seguridad? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ55ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Y por último, contra cualesquiera otras armas, ya estén en término, o fuera de él, ¿se podrá hacer acometimiento, o será necesario aguardar sus movimientos, que fueren para herir, exceptuando una en particular, que esta jamás se pone en término? Y así ha de ser siempre acometida, y no aguardada. ☛ G. ¿El acometimiento le es anterior al atajo, o se puede hacer sin él? Y que sea atajo (segunda vez) aunque lo propusimos en algunos escritos nuestros, callándolo misteriosamente para solo V. A. ☛ V. Si el atajo es, como han pensado muchos, y escrito otros, poner una espada sobre otra, deteniéndola, o sujetándola, u otra cualquier arma, ¿o hay otro más poderoso atajo de mayor potencia, y efectos más favorables para el diestro científico? ☛ E. ¿Cuatro términos, o partes por donde se puede poner el atajo, así de intención primera, como de segunda, del extremo propincuo, o remoto, si por los grados del perfil, o por la postura de la espada? No andará desacertado si lo doctrinare. ☛ R. ¿Cuatro encadenadas, y su modo de obrarlas? ¿Los cuatro modos de poner el atajo tienen dominio sobre ellas? ¿Y en qué tiempo, y dónde, si se retardase, se harán medios comunes, o ya podrá más, lo que fue menos? ☛ D. Y si diere clara noticia de los requisitos, o materiales de esta Ciencia, que aquí ponemos en estas tres tablas, y consideraciones, 44 que se hacen de ellos, los unos como continentes, y los otros contenidos, y cuáles hacen, y cuáles padecen, y cuáles unas veces son ambos pacientes, y agentes, y otras ni lo uno, ni lo otro (que los más no entienden estas materias, siéndoles muy dificultosas, hallándose encallados, y de ahí redundan piélagos de necedades), se le podrá ir preguntando, para que dé particular explicación, y si lo hiciere, estará en la mayor altura de ser entendido, y darse a entender en esta primera parte, para poder enseñarla, y será digno sujeto Maestro de V. A. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.56ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ☛ E. Primera Tabla, de los requisitos, materiales, o sujetos de esta Ciencia Diferencias 5 en 9 partes hace, y padece 9 y es común 6. Ordenaciones, etc. Numéricas tretas, etc. Distancias, etc. Intenciones, etc. Organizaciones, etc. Números, etc. Inclinaciones, etc. Superficies, etc. Imposiciones, etc. Orden, etc. Batalla, etc. Especies de tretas, compases, y ángulos, etc. Requisitos, etc. Estados, etc. Nombres, etc. Grados, etc. Vaticinios, etc. Radicaciones, etc. Direcciones, etc. Extremos, etc. Lados de ángulos, etc. Ángulos, etc. Ornato y compostura, etc. Honra, etc. Celo e intención, etc. Movimientos, etc. Oposiciones, etc. Tactos, etc. Acometimientos, etc. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ57ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. ☛ L. Y para que no del todo se ignore, pondremos un ejemplo, y sea el número 1. El primer sujeto, y donde dice diferencias, son las de hacer las tretas que se predican cinco, 45 hablando genéricamente, que especifica, según las partes donde se dirigen, toman la denominación; y así está el número 5 adelante, luego se sigue esta voz padece, y un 9 adjunto, que son poder padecer en otras tantas. Supuesto queda dicho, que los medios proporcionados son nueve, siete de primera, o segunda intención, y los dos de solo segunda; y en todos ellos, y con las cinco puede hacer el diestro, y padecer el indiestro; y por último esta voz común, y posterior el número 6 y en otros tantos pueden hacerse comunes los medios, quedando exentos de esta pasión los tres universales, que podrá decir el que obrare con el rigor de él, sin apartarse de su perfección, yo soy poderoso para vencer a mi contrario, y jamás podrá haber engaño en esto, o quedará restringido el Arte, y evacuada la Ciencia. Los demás requisitos tienen su significado (como a su tiempo se descubrirá su secreto, y se dirá la razón que se tuvo para ponerlo debajo de velo, y todo este pequeño volumen). Y por ahora baste, Señor, decir, que contienen casi la primera dignidad de tretas, y parte inferior, y que por ella, sabiéndola colocar, hará mucho el buen entendedor, así el Maestro si la expresare. ☛ A. En esta segunda Tabla está incluida la segunda parte de esta ciencia en 40 materias, la generalidad de ella dominador de la primera, unas partes (como dejamos dicho) qe son contenidas, y otras que contienen los términos unos a otros, así inclusive, o exclusive, y cuáles son lo uno, y cuáles las otras, o ya activas, o pasivas, y otros pueden ambas cosas juntas hacer, y padecer. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.58ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ☛ H. Segunda Tabla, en que se incluye la parte media de la Destreza, y consideraciones que se hacen de estos requisitos. Y pues hemos declarado la organización del hombre, etc. Líneas, y figuras de la Geometría, que en él se consideran, etc. Acciones exteriores, o interiores, etc. Actos en tiempos, pasado, presente, y futuro, etc. Agentes, cuántos, y cuáles, etc. 46 Aspectos cinco, aunque parezca imposible el uno, etc. Cantidades, discreta, continua, y proporcional, etc. Causas, y efectos de ellas, etc. Circunferencias, o revoluciones, Centros propios, particulares, y comunes, etc. Compases, cuántas diferencias, etc. Fines perfectos, o imperfectos, etc. Fuerzas regulares, o irregulares, etc. Heridas, y sus diferencias, etc. Medios, y si consiste la virtud en ellos, o en los extremos, etc. Potencias, perfecta, o imperfectas, etc. Privaciones de unos medios en otros, Proporciones en líneas, ángulos, y compases, etc. Cuadrados en los tres planos, y en el hombre, etc. Superficies, las tres que se contemplan, etc. Términos de estos materiales, etc. Tretas, cuántas caben en ordenada, o desordenada potencia, etc. Pirámides de la primera, segunda, y tercera parte, etc. Preludios, su altísimo entender, etc. Elevaciones sobre los cuatro puntos cardinales, etc. Graduaciones en el hombre, y en todos sus planos, etc. Consonancias, adónde, y en cuántas partes, etc. Tiempos en que se ha de obrar, etc. Posiciones cuántas son, si son 360, etc. Ánimos, muchas diferencias, etc. Calidad de los sujetas de esta Arte, etc. Tamaños en los compases, etc. Modos diversos, etc. Conocimiento verdadero de la cosa por su causa, etc. Peso, o gravedad, etc. Materias, y cuántas, etc. Formas infinitas, sucesivas, etc. El ser hecha perfecta, o imperfecta, etc. Atención al prevenido remedio, etc. Sujetos diferentes, o contrarios, etc. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ59ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. ☛ O. Y respondiendo, con exactitud, a todas estas consideraciones, que se hacen de estos requisitos, y los que están subordinados a los otros, y subdivididos, y si va continuando en la satisfacción, se dirá, que generalmente sabe conminarlos, y V. A. descubrirá un artificial compuesto; y no parezcan todas laberinto, que si alguna lo ha sido, presto con el 47 divino favor le daremos salida, y soltaremos sus registros, que entendidos, quedará admirada la admiración, cuando los diéremos a entender, y confesará fue corto el encarecimiento, y limitada su alabanza. ☛ Z. Tercera doctrina, y Tabla, en quien se halla lo sumo, lo selecto, lo universal, y todo lo que puede caber en la humana perfección, esto es, diecisiete sujetos individuales. Y si de las dos Tablas primeras, que quedan anteriores, y contienen setenta sujetos, se sacaren estos diecisiete, y colocados en la memoria, se pusieren en argumento, y se le preguntase, y diere complemento, y plenaria satisfacción, o assenso [en italiano, acuerdo, consentimiento, aprobación, conformidad, Maestro Marcelino Miguel] a su contextura, se habrá hallado un perfecto Maestro, y dirá explicando, a quien todo lo que pue ser en ella, y lo que se puede cuestionar reducimos los de estas dos Tablas, así en lo especulativo, como en lo práctico, que son, El cuerpo del hombre como objeto de todas las acciones, que del agente han de pasar en él, etc. Líneas, y figuras Geométricas, que en él se consideran, etc. Rectitudes, o partes en que se puede afirmar, etc. Movimientos que puede hacer, etc. Compases que puede dar, etc. Líneas por donde ha de ir, etc. Ángulos que ha de formar, etc. Círculos Reales, o imaginados en los dos planos, inferior, y superior, que se pueden dar en la distancia de entre los dos combatientes, etc. Medio de proporción, etc. Medio proporcionado, etc. La herida en universal, etc. Y en particular, etc. Tajo, revés, en género, y especies, etc. Medio tajo, y medio revés, etc. Estocada, etc. Acometimiento, etc. Y reparo, etc. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.60ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ☛ M. Y esto por medio del ángulo recto, del atajo, y movimiento de conclusión, valiéndose para ello de la diversión, como único remedio, porque aunque es engendrado por el desvío el movimiento remiso, y con él 48 se llega a conseguir la espada sujeta para el atajo, siendo lo que se ha dicho, toda la parte Teórica, y Práctica de esta ciencia, y por ella, el que lo entendiere, hará la parte demostrable, para con perfección enseñarla prácticamente. ☛ O. En el número 193, donde está este Índice que señala la letra R se dijo, si tiene dominio el modo, o diferencias de los cuatro atajos, sobre las cuatro encadenadas, y en qué tiempo, con qué aspectos, cuáles compases, dónde ha de equilibrar el cuerpo, etc. ☛ T. Y porque se pueda encomendar a la memoria hasta que se dé la explicación), ponemos una Tabla de la posibilidad, y dominio de cada uno de ellos, y en dónde tiene su jurisdicción, sobre el intento de actuarlas, antes de que acabe los cuatro movimientos cardinales, y cuándo en el segundo, sin poder en el primero, y cuándo han de haber precedido los tres, y si en el último, y sin de los otros habrá potencias iguales, para quedar defendidos, o podrán ser las potencias del herir comunes, y cerrando todos los grados de que se constituye perfectamente la admirable composición del Orbe, o Esfera, y partes en que se divide, que intelectualmente ha de tener el consumado en la perfección de esta Ciencia. ☛ A. Doctrina de las cuatro encadenadas, y si las diferencias de poner el atajo tienen superioridad a ellas, y la relación de unas en otras, si son de dos en dos, o pueden con una misma acción, y grado de contacto pasar a las tres, y si le es imposible hacer las cuatro, o se perderá si le aplicó retacto, etc. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ61ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Se sigue la Tabla. Primero. ☛I. Con el primero modo de poner el atajo se puede hacer: ☚ N. ☛ G. La primera. La cuarta, por dos modos, con contacto, o sin él, que solo sea tacto. La segunda, por dos modos, o librando, o por diversión. La tercera, con movimiento de suspensión. ☚ R. 49 Segundo. Con el segundo se puede hacer: ☛ A. La segunda. La tercera, por dos modos, con contacto, o sin él, que sea tacto. La primera, por dos modos, o librando, o por diversión. La cuarta, con movimiento de suspensión, y fuerte retacto. ☚ T. Tercero. Con el tercero se puede hacer: ☛ I. La tercera. La segunda, por dos modos, con contacto, o sin él, solo que sea tacto. La primera, con movimiento de suspensión, y fuerte retacto. La cuarta, con acometimiento, o librar ☚ T. Cuarto. Con el cuarto modo de poner el atajo: V. La cuarta. La primera, por dos modos, con su contacto, o sin él. La segunda, con movimiento de suspensión, repercusivamente. La tercera, al librar. ☚ D. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.62ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ☛ A. Estas cuatro tretas encadenadas, son tan universales, que todas cuatro están sujetas a las cuatro diferencias de atajos, y no hay movimiento de los de la Esfera, que de alguna deje de participar: y prevengo por ahora, que no se desprecie, que después de que se lo diéremos a entender, hará la estimación que merece, y verá el provecho que de ella se puede seguir, para la defensa suya, y ofensa de su contrario. ☛ ñ. Escala de la destreza, por donde se asciende, y desciende por quince escalones, doce para prevenir la perfección, y tres para consumarla; y un escalón, además de los quince, que sin él no se podría llegar a conseguir nada, ni en defensa. 50 ☛ O. TABLA DE LA Escala Universal de la destreza, con sus dieciséis escalones. 16 -- Preludios, cuándo instantáneos, o permanentes. 15 -- Movimiento de conclusión, privación total. 14 -- Atajo, o sujeción. 13 --- Ángulo recto, o mensuración [medición]. 12 --- Diversión. 11 ---- Agregación. 10 ---- Igualdad de contrarios aspectos. 9 ----- Igualdad de aspectos iguales. 8 ----- Contraposición. 7 ------- Oposición. 6 ---- -- Sujeción. 5 -------- Privación. 4 ------- Disposición. 3 ------- Elección. 2 --------- Mensuración. 1 ------- - Moción. ☛ D. Por esta Escala se ha de fluir, y refluir, con tal ordenación, que no pueda ascender al segundo escalón, sin que le anteceda el primero, ni al tercero sin el segundo, ni al cuarto sin el tercero, y así en los demás; y si puede, por medio del supremo, haciendo concordes, y uniformes las acciones, LUIS PACHECO DE NARVÁEZ63ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. que en tal caso convengan pasar al quinto, sin el segundo, tercero, ni cuarto, por medio de los tres de suprema dignidad, artificio que no debe ignorar el Preceptor, y el secreto que hay en los demás grados superiores de esta Escala, hasta su eminencia. ☛ E. En otros transcendentes requisitos sucesivos a estos (que como queda repetido advertiremos) sen hará capaz V. A. porque solo nuestro deseo es, que pues Dios le hizo único, sea uno en el saber de esta Ciencia. ☛ I. 1.Además de esto haremos un breve epílogo, diciendo, que ha de tener el conocimiento verdadero de la cosa por su causa, y al diestro que la profesare, el de la organización, compostura, y simetría del cuerpo humano (como objeto donde se han de 51 ejecutar las heridas, y tener ultimado fin las tretas). Los círculos, cuadrángulos, y cuadrados que en él se consideran; las líneas diametrales, colaterales, verticales, demicientes, diagonales, horizontales, y de la contingencia, y las demás, mediante con que, y por donde ha de obrar, que son rectas, curvas, mixtas, flexuosas [que se tuercen a mitad de camino, vectores curvos, Maestro Marcelino Miguel] espirales, helíacas, circulares, perpendiculares, infinitas, hipotenusas, y paralelas; sus dimensiones, longitud, latitud, y profundidad. Los ángulos que en él se hallan, y lo que puede formar en sí mismo, y fuera de sí, que son rectos, rectilíneos, obtusos, mixtos, permanentes, instantáneos, interiores, exteriores, superiores, inferiores, y correspondientes. Las acciones que puede hacer en sí, fuera de sí y en otro, que son accidental, emanente, inmanente, intrínseca, extrínseca, voluntaria, y necesaria. Y del acto, el activo, común, corruptivo, dispositivo, generativo, pasivo, privativo, permanente, instantáneo, particular, y mixto. Del acometimiento, el perfecto, imperfecto, circular, semicircular, y recto. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.64ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS De los agentes, la distinción que de ellos se hace, en fuerte, flaco, mayor y menor, mínimo, activo, y pasivo. De los aspectos, la oposición, contraposición, igualdad de aspectos iguales, igualdad de contrario aspecto. De la cantidad, la discreta, la continua, y proporcional. De la causa, la eficiente, material, formal, final, conexiva, ideal; y para la parte práctica de la destreza, la causa libre, sujeta, particular, general, universal, propincua, remota, e instrumental. De la circunferencia, la común (con los ángulos, y divisiones, que en ella se consideran), la particular, y la propia. Del centro, en razón matemática, el del círculo, y en la consideración de la destreza, el accidental, común accidental, particular accidental propio, de intervalo común, de particular intervalo, y de la gravedad. Del compás, el Geométrico, compuesto sencillo, simple, recto, curvo, transversal, mixto, de trepidación, y extraño. De la distancia, la proporcionada, común, y particular. Del extremo, el de la distancia proporcionada, de longitud, latitud, y 52 profundidad, propincuo, y remoto. Del fin, el de privación absoluta, de particular, de detención, determinación, perfecto, imperfecto, potencial, y ultimado. De la fuerza, la operante, resistente, intensa, extensa, o reservada. De las heridas, la de antes de tiempo, en tiempo, y después de tiempo, que son de primera, y segunda intención, de círculo entero, medio círculo, y cuarta parte de él, por la jurisdicción del brazo, de la espada, y del perfil, en que entra, el tajo, y revés, vertical, diagonal, demiciente, y medio. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ65ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. De los medios, el común de los combatientes, común de los movimientos, de privación común, de particular, dispositivo, privativo, de proporción proporcionado, y este particularizado en propio apropiado, y transferido. De los movimientos, el natural, violento, accidental, circular, extraño, oblicuo, mixto, remiso, cardinal, simple, compuesto, de reducción, de aumento, de disminución, de diversión, de corrupción, generativo, de conclusión, y en vía. De la potencia, la activa, pasiva, propincua, remota, común, particular, general, y universal. De la privación, la absoluta, la común, y particular. De la proporción, la de igualdad, desigualdad, de igualdad mayor, y menor. Del cuadrado, el que se considera en el hombre, y el de la circunferencia. De la superficie, la cóncava, convexa y plana. Del término, el de dónde, y adónde. De la espada. De las líneas. De los movimientos. De la latitud, y longitud. De las tretas, la general, particular, simple, y compuesta, sin los más comunes medios, con que la destreza consigue sus efectos. Estos y otros términos, aunque parezcan muchos, son forzosos. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.66ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ☛ 6. Aquí prevengo a otro cualquier Lector, por si acaso llegare a sus manos este tratadillo de advertencias (aunque no se han impreso muchos, por ser única la Alteza a quien se consagra), que el epílogo que acabamos de referir, que contiene 31 materias de el número 211, es, y fue el que le dimos al Doctor Cristóbal Suárez de Figueroa, para su 53 Plaza Universal de todas las Ciencias, que imprimió el año de 1615 por habérnoslo suplicado; y por no pecar contra la gratitud, e indisoluble vínculo de la verdadera amistad, lo hicimos, y lo colocó en su libro, fol. 289 hasta el 291, que lo tuvimos, y tenemos a suma felicidad, el que hombres tan doctos se precien de valerse, y honrarnos con nuestras voces, lo advertimos por si maliciosamente otro quisiere adjudicárselo. ☛ 8. Toda esta, y la antecedente prevención, advierte el que da a la Imprenta estos escritos en este año de 1642, y se obliga a su declaración, y comento de todas estas materias, y sustancial doctrina, como lo verá el Lector, al fin de este tratado. ☛ 3. Todas las materias que se han tratado, será forzoso que dé entera satisfacción, porque el Maestro, que es docto en esta Ciencia, o en otra cualquier Arte, facultad, o disciplina, y la enseña a otros, y da razón de ella, se llama Maestro; porque si en esto falta, ha usurpado el nombre de Maestro; y así debe el que tiene obligación de aprobación, que es lo mismo que calificar; porque examen comúnmente se toma por la diligencia particular, que se hace para averiguar la verdad de alguna cosa. En todas las Ciencias hay examen para aprobar a los que las profesan, o reprobarlos; y este acto riguroso les hace estudiar, y trabajar, para dar buena cuenta de sí, que lo contrario será acabarse la virtud, y no hay cosa que más la destruya, que el vicio su contrario, y el vicio acompañado con poder, tiene amenazas de tiranía; y se verá, que la República que dilata el castigo a los viciosos, no tiene segura su libertad, porque es más el número de los viciosos, que el de los virtuosos. Y si San Agustín, dice sobre los Salmos, dos cosas nos llevan al conocimiento de Dios, la Escritura, y la criatura; así como conociendo las criaturas, que son las Ciencias, se viene en conocimiento de Dios; así para conocer las Ciencias, es muy necesaria la Escritura, que es lo mismo que desterrar el vicio con la frecuencia del trabajo, se tiene más certeza, e individual noticia de las Ciencias, según la elección de los Maestros virtuosos, y no les debemos menos que la perfección. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ67ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Y pues al padre, y al Maestro le somos obligados, y si alguna obligación ha de ser mayor, al Maestro se la tenemos; porque así como el alma es 54 total perfección del cuerpo (que es el que nos da el padre), así la sabiduría (que nos da el Maestro) es total perfección del alma; y cuanto el hombre más trabaja, y procura saber más, semejante es a Dios. Aristóteles en el 9 de sus Héticas, dice: A Dios, al padre, y al Maestro, por habernos criado, por habernos engendrado, y por habernos enseñado, no les podemos hacer igual recompensa: este pone sumo trabajo en la educación del Discípulo, dándole vueltas para desterrar la ignorancia, y desligar las ataduras, que le entorpecieron por el original pecado. Estos, Señor, son algunos de los descubrimientos, que se han hecho en esta Ciencia, sin otros muchos puntos transcendentes, que con dificultad se pudieran escribir en mayor volumen, porque aunque algunos pertenecen al entendimiento, y han tenido, y tienen posibilidad de explicarse, y ser entendidos, hay otros que solo pertenecen al sentido visivo, y otros a solo el tacto, cuyos actos son distintos, sin que el uno pertenezca al otro, porque el entendimiento entiende, y no siente, ni ve (materialmente), la vista ve, y no siente, ni entiende, y el tacto siente, y no entiende, ni ve; siendo, como es preciso, en la destreza entender anteriormente lo que ha de ser, ¿de dónde? ¿Por dónde? ¿Y adónde? Ver este ser, cuando comienza a reducirse de potencia en acto, estando separadas las armas, y sentir este mismo principio de ser, cuando hay contacto de espadas; aunque si de lo aquí contenido diere el Maestro razón fundamental, e inteligencia de estas cinco Tablas, o todos los demás requisitos, no habrá más que pedirle; negando con evidencia lo que no es posible ser, y probando Teórica, y Prácticamente lo que conforme a Filosofía, y Matemática, lo que es posible que sea, podrá tenerse por bien servido V. A., pero si pidiéndole la explicación de cada una de las materias propuestas, dijere, que para formar un tajo, un revés, o una estocada, no son precisamente necesarias (que es lo que acostumbran decir los vulgares, y los pocos inclinados a saber a costa de un mediano estudio), será escapatoria para encubrir su ignorancia: porque certifico a V. A. con toda aquella verdad, que un vasallo debe decir a su Príncipe, y Señor, que cuanto aquí va escrito, tiene científica prueba, así la proposición afirmativa, como la negativa, que lo contrario de esto fuera criminal delito de infidelidad. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.68ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS 55 Vuelvo, Señor, a la destreza de a caballo, en que no es mi intento tratar de los primores, galanterías, y floreos, que para fiestas regocijadas se han inventado, con que se entretiene, y alegra el Pueblo, que estas tienen en su abono, y aprobación lo que no se puede negar, que se agilizan los Caballeros, y habitúan para empleos mayores: ni volveré a decir, lo que ya dije en un Compendio, y nueva doctrina de la Gineta, que el año de seiscientos veintiuno [1621] salió en nombre de Don Bernardo de Bargas Machuca, dirigido al Rey nuestro Señor, siendo Príncipe, de cómo se haya de conocer un caballo por las señales exteriores, pues él (como todas las otras especies de animales generantes) es en lo natural un compuesto de calidades contrarias, y ha de recibir las influencias de los Signos, y Planetas, así en la genitura, como en el nacer; y según la combinación de los humores, y el que tuviere predominio, será de más, o menos aprobación para el servicio del hombre, y tendrá más, o menos agilidad. Y para que en la elección no haya engaño, se deben advertir las dos indicaciones, o registros de su naturaleza; la una en el rostro; y la otra en el color (además de la organización, compostura, y simetría de las partes que lo constituyen), la primera en el ser bien proporcionado, alegre, los ojos pequeños, y vivaces, la frente leonina, las orejas pequeñas, y puntiagudas; por la segunda, que es castaño, alazán [más o menos rojo, parecido a la canela, S. A., S. F. 1] tordillo [con el pelo mezclado de negro y blanco, S. A., S. F. 2], peceño [del color de la pez, de la brea S. A., S. F. 3], morcillo [marrón muy oscuro, tendente al negro, Maestro Marcelino Miguel], y rucio [de color pardo claro, blanquecino, o canoso, S. A., S. F. 4], son más ágiles, y ligeros que otros; que el bayo [de color blanco amarillento, S. A., S. F. 5], overo [de color parecido al melocotón, S. A., S. F. 6], melado [de color miel], rosillo [que tiene el pelo mezclado de blanco, negro y castaño, S. A., S. F. 7], lobuno [que tiene el pelaje grisáceo en el lomo, más claro en las verijas y en el hocico, y negro en la cara, crines, cola y remos, S. A., S. F. 8], y pelderrata [quizá se refiera a ratonero, o grullo, siendo esta última voz mexicana, haciendo referencia ambos términos a un color grisáceo o ceniciento, S. A., S. F. 9], son pesados, por lo que domina en ellos la flema, y melancolía, que corresponden al agua, y la tierra, como los primeros coléricos, y sanguíneos, correspondiendo al fuego, y al aire; y además de esto particular aviso al Caballero, ya puesto a caballo, de los ángulos que han de hacer los pies con las piernas, y estas con los muslos, y estos con el cuerpo, como todos han de ser de una misma especie para que vaya fuerte, y airoso, con otros requisitos, que no merecen desprecio. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ69ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. Solo diré de lo precisamente contencioso, dónde el resistir, y el ofender (si la necesidad le pidiere) han de concurrir en un tiempo: en esto se hallarán seis opiniones, a las que el crédito, más que el conocimiento de la razón ha sustentado, en no debida autoridad. La una es la batalla de espada contra espada (ya sea a la Gineta, o Brida) con notable error en el cómo, y dónde haya de llevar el diestro la suya, variando 56 en esta misma, con sectas diferentes; otra de lanzas, y adargas [escudo de cuero, ovalado o de forma de corazón, S. A., S. F. 10] no más ajustada que la antecedente; otro con lanza el de a caballo, y el de a pie; otra con lanza el de a caballo, y espada el de a pie; otra con lanza el de a pie, y espada el de a caballo; y la otra del torneo, y justa Real, aunque de estas son menos los descritos, que la continuada tradición en las Provincias donde más se ejercita. Para haber de tratar el Maestro de cada una de ellas, le será preciso tener bien vistos, y examinados los libros de once Autores, estos son los más comunes, Don Diego Ramírez de Haro, Don Juan de Peralta, el Conde de Puño en Rostro, Don Bernardo de Bargas Machuca, Don Simón de Villalobos, Don Diego Silvestre, Don Bartolomé de Aguilar, Jerónimo de Carranza, estos Españoles: y Camilo, Agripa, Ludovico, Federico, Ghisliero, Extranjeros, que escribieron esta materia; y hallándose capaz de los preceptos, en que la fundaron, probar con razones, ya Filosóficas, ya Matemáticas, o con las unas, y otras el poco acierto que tuvieron, presuponiendo anteriormente (para que haya términos hábiles sobre los que asentar el argumento, formar el silogismo, y sacar la consecuencia), que en la primera de espada con espada, sean iguales los cuerpos de los combatientes, los caballos, y las armas. Luego hará particular distinción de cada una de las tres diferencias, que puede haber en el combatir, estas son, acometerse ambos contrarios, pasando de galope, o estar juntos los caballos por los estribos, y tirándose a herir, o aguardar el uno, y acometer el otro. En la primera filosofará, si los caballos en el acometerse, ¿podrán ir por la línea del diámetro común del círculo, que se considerará en la distancia del uno al otro, o convendrá que alguno se aparte de ella? ¿Y a qué lado la ha de dejar precisamente el diestro? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.70ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS Y probar por demostración Matemática (contra dos Autores, más opinados, que bien advertidos, antes en todo engañados), ¿cómo ha de ir afirmado el diestro, en cuál de los tres planos ha de llevar la espada, así para su mayor defensa, y potencia más propincua de 57 herir, y oponerse a las acciones contrarias? ¿Cuál será el inmediato movimiento para la herida? ¿Y cuál ejecutará, con el que juntamente quede defendido? ¿Cuántos ángulos, y de qué especie ha de formar el brazo con el cuerpo? ¿Y de cuál de los tres medios de la defensa podrá usar? ¿Y habrá caso, en que la agregación, y el desvío, o ya sea la diversión, puedan sustituir por ellos, y ser mediato para que alguno se consiga? ¿De cuál de las tretas genéricas, y de las que de ellas se especifican, podrán formar el uno contra el otro, según la presente, o futura posición, y de cuáles no les será posible, aunque con desordenada potencia las quieran intentar? Para la segunda, ¿en qué lado puede estar el diestro con su contrario en igualdad de aspectos iguales (aunque sea por acto instantáneo) con potencia de herir con una de cuatro tretas, las dos contrarias, y las dos diferentes? ¿Y en cuál lado, teniendo esta misma posición de igualdad, que no tenga potencia para formar ninguna, y la tendrá el contrario para herirle, con todas las referidas? ¿Y en qué lado podrá estar en igualdad de contrarios aspectos, que pueda herir de tajo, estocada, o medio revés, o con medio revés, o estocada, conociendo estas diferencias, según el tocamiento, y contacto de las espadas? ¿Y en cuál de los lados podrá estar en esta igualdad misma, que él, y su contrario estén privados de poder formar treta alguna de cuantas tiene descubiertas el Arte? Y si alguno de ellos lo intentare, haciendo extremo con el cuerpo, ¿será dando disposición igual para ser herido? LUIS PACHECO DE NARVÁEZ71ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. ¿Le será posible al diestro, o a su contrario, formar alguna treta desde el término que de esta Arte se dice oposición, así como cabe en la posibilidad, que puedan formarse algunas, estando en contraposición, sin que las impida ninguno de los tres medios de la defensa? 58 ¿Y habrá caso en que el uno al otro le pueda ganar los grados al perfil? ¿Y en cuál, y cómo, habiéndolos ganado, habrá juntamente perdido los suyos, sin que haya desigualdad en las potencias? ¿Y cuándo, y cómo, si los ganare, conseguirá los dos efectos, que causa el medio proporcionado en las tretas, que mediante él, y por aquel término se forman, que serán la disposición de poder herir, y la privación para no poder ser herido? Para la última diferencia, supondrá, que el diestro es el que quiere aguardar (ya por su gusto, o porque le conviene así), y para esto informará, con prueba evidente, ¿cómo le coartará la potencia, de suerte, que no le pueda acometer, sino por la parte que él quisiere, para tener mayor disposición de defenderse, y herir? Y porque hay hombres, que no quieren para otros, lo que para sí mismos, y será posible, que alguno de estos le ponga por excepción, que lo mismo podrá hacer el contrario con el diestro, siendo este el que acometiese, coartándole la potencia, con que tampoco podría herir, y vendrían a quedar iguales, sin que entre ellos hubiese vencido, ni vencedor, y el que estuviese obligado a satisfacerse, no lo conseguiría. A esto responderá, como docto, y Cristiano, que esta destreza, y Ciencia, en que se funda, se inventó para la defensa de este individuo hombre, en común (sin mirar a las leyes del duelo, por injuria, o agravio) con promesa de que en cuanto observare sus preceptos, no le faltará su auxilio; pero que no se obligó, ni está obligada a suplir la ignorancia, ni los accidentes del descuido, o retardo del operante en el obrarlos, porque esto ha de correr por su cuenta, y riesgo. ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.72ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS Y como Filósofo podrá decir, que entre la acción activa, y la pasiva, recepción de entre los dos combatientes (ya sea a pie, o a caballo, con cualesquier armas iguales, o desiguales) es forzoso proporcionarse, de tal manera, que pueda recibir el uno, tanto como hacer el otro, y que faltando la potencia del recibir, faltará la potencia del obrar (en cuanto el reducirla en acto, por no haber objeto con disposición en quien), 59 y que si se fuesen haciendo oposición en todas las acciones, que no se seguiría efecto alguno, y ambos quedarían defendidos, sin que por esto quedase desacreditada la Destreza, antes si merecedora de suprema alabanza, por haber defendido a dos, y no desamparado a ninguno. La segunda opinión de lanzas, y adargas (suponiendo la misma igualdad en todo) vencerá matemáticamente lo inadvertido de todos los Autores, y que tienen por constante aquellos que hacen, y no discurren, afirmando, que en la ya trabada escaramuza, puede un Jinete ganarle el lado derecho a su contrario, ya por medio de unos remesones, o haciendo círculos; y probará la imposibilidad (si hubiere consultado familiarmente a Euclides) por aquella tercera común sentencia de su primer libro, que con los mismos, y por la contraria parte se le puede oponer el que fuere diestro, de suerte, que procediendo en infinito, jamás concurran en la tal posición. Y si contra la supuesta igualdad dijeren, que por algún accidente de tardanza, o deliberado intento del diestro, aguardase sin hacer círculos, ni dar remesones, se le podría ganar el lado para esto último (despreciando lo primero) se valdrá de la decimoctava definición del libro primero de Euclides de las Proposiciones once, y quince del libro quinto, y del Corolario de la decimoquinta del libro cuarto, confirmándolas todas con la experiencia, tan fácil, como innegable al que tuviere juicio. Satisfecho esto, resolverá ¿por cuál de los lados ha de acometer el diestro? ¿Cómo ha de llevar la lanza? ¿De qué ángulo ha de participar? ¿A qué línea la ha de dirigir? ¿Ha de ser recta, o diagonalmente, así para la herida, como para impedir la del contrario? Y este impedimento, ¿cuál ha de ser? ¿Le será posible, que antes de la ejecución pueda elegir medio proporcionado propio, con los dos, o tres efectos que ha de causar para serlo, y podrá en él LUIS PACHECO DE NARVÁEZ73ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. hacer voluntaria detención en el herir, aunque no mude posición el contrario? ¿Y se podrá valer del apropiado, o del transferido? ¿Y tanto en tiempo, como después de tiempo? ¿De cuál de los tres medios de la defensa 60 podrá usar? Y para conseguir el más eficaz de ellos, ¿le será forzoso el valerse del movimiento de diversión? ¿Y este le dará tránsito a treta que pueda ejecutar, o medio proporcionado para ella? ¿De primera intención, y enristre, podrá alguno de los dos Jinetes ganarle al otro grados de perfil? Y si en aquella distancia en que se ganan se hallase, ¿habría entre ellos igual, o desigual potencia para ofender, sin ser ofendido? Y cuando de segunda intención ganase alguno estos grados, aquel que los tuviese perdidos, ¿podría quedar en todo defendido con la adarga, y alcanzar a herir con la lanza, aprovechándose del mayor extremo que le fuese posible? Si del acometimiento perfecto, que alguno de ellos hiciere, con partes proporcionadas, puede herir, o necesitar al contrario a que mude postura, y la mudare, ¿podrá formar treta de diferente, o contraria especie, o le será forzoso que sea de la del mismo acometimiento? Y si en el ristre, cara a cara, o habiéndole ganado el uno al otro alguno de los lados, ¿podrá el que los ganare defender con la adarga a sí, y al caballo juntamente, o quedará el caballo tanto más descubierto, cuanto él más se adargare [protegiese], cubriendo cabeza, y pecho? Y por último, ¿la adarga le será al diestro de más embarazo, que defensa, y le privará de conseguir la mayor que pudo descubrir el Arte, así para contra la causa instrumental, como para que con más disposición, y sin ningún peligro pudiese destruir la causa eficiente? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.74ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Y por qué cabe en la posibilidad, que heridos, o muertos los caballos, queden a pie los Jinetes, o que el uno lo quede, por la muerte del suyo, y se muestre tan bizarro el contrario, que presumiendo estar ventajoso (de que presto se hablará) no quiera pelear con ventaja, y se apee, reduciendo la batalla a solo lanzas, sin adargas? 61 Para esto dará conocidas las tretas, que particularmente le son concedidas a estas armas, y las que no se pueden formar con ellas. Si les es posible afirmarse en el ángulo recto, y plano superior, que se imaginare del círculo de entre los dos combatientes, y el peligro que tendrá el que lo intentare. Y para instrucción del diestro, le dirá ¿cómo ha de conocer, por la potencia, y posición particular del contrario, qué treta podrá formar inmediatamente? ¿A dónde la dirigirá? ¿Y cómo será siempre a solo aquella parte de su longitud, o latitud que él quisiere darle, sin que en esto padezca engaño? ¿De cuál de los tres medios de la defensa, en particular, se podrá valer, y contra qué treta, y a dónde se ha de dirigir, para que lo consiga? ¿¿Y esta dirección podrá ser una, o más partes de la dimensión que le correspondiere? ¿Y puede haber alguna contra la que no le valga este, ni alguno de los otros, y convendrá otra defensa, que es la que, en respecto de estas armas, y de las otras que se toman con dos manos, previno esta Ciencia por previa disposición para él de medios, que le pudo dar al hombre, con que pueda quedar defendido? Por este medio que se le concedió, ¿podrá, impidiendo el efecto de la treta contraria, hacer en la lanza ángulo interior, o exterior, en que pueda meter el cuerpo, ocupándolo presencialmente, haciendo movimiento de conclusión, y juntamente herir? ¿Y le será posible usar alguno de los dos términos, que el Arte tiene dispuestos para ejecución de las tretas (a los que decimos propincuo, LUIS PACHECO DE NARVÁEZ75ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. y remoto)? ¿Y desde cualquiera de ellos podrá ejecutar herida con acto permanente, o es preciso que sea con instantáneo? La tercera opinión, que mira a la desigualdad de los combatientes, estando el uno a caballo con lanza, y el otro con lanza y a pie, pide un filosófico discurso, sobre si el Caballero, y el caballo son en la batalla dos agentes 62 distintos; porque hubo Autor (no en este tiempo, mal opinado entre los vulgares) que lo sintió, y escribió así: y probar la diferencia expresa que hay entre las acciones que determina, y obra un sujeto por sí, en sí, o para fuera de sí, con las que se determinan por uno, y se han de ejecutar por otro, cuanto es el obedecerse, o ser obedecido. Y si en lo sucesivo de la que va actuando el que obedece, y la nueva determinación del que manda, podrá terminarse, contrariarse, o diversificarse tan proporcionalmente, que no se halle precedencia entre la una, y la otra. Vencida esta vanidad, también habrá vencido la de otro Autor, que dijo, que el Jinete para sus propios movimientos, es más dueño del caballo para hacerlos, que el hombre de sí mismo para los suyos, estando a pie. Y averiguará luego, si siendo las lanzas (del de a caballo, y el de a pie) de igual magnitud, ¿lo podrán ser en los alcances? Y si puede haber alguna ventaja, ¿cuál de los dos la ha de tener? ¿Y cuál podrá herir en diversos planos, y con diferentes ángulos? ¿Y cuál en solo uno, y con uno? ¿En cuál de estos dos contrarios habrá mayor potencia para el número específico de las tretas, sin que el otro le pueda igualar? ¿Y cuáles serán las del uno, y cuáles las del otro privativamente? ¿De cuál de los tres medios de la defensa, podrá valerse el de a pie? ¿Y de cuál particularmente, sin perder su arma, antes sí, herir con ella? ¿Y al de a caballo le es concedido alguno de ellos, o la diversión, o el desvío (según cómo, y a dónde se tirare a herir) le podrá dar tránsito inmediato para alguna treta, y quedar defendido, como lo podrá el de a pie? ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.76ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ¿Y cuál de los lados, diestro, o siniestro, le será más favorable al de a pie, para defenderse, y ofender? ¿Y le será posible necesitar al de a caballo, a que no le acometa por otra parte, que la que él quisiere darle descubierta, adonde pueda dirigir la herida? ¿Y en esto le podrá ser igual el de a caballo, y en el acometimiento para necesitarle a que mude postura? ¿Y puede haber potencia para por medio 63 de la sujeción dar con el caballo, y Caballero en el suelo, cuando le vaya a acometer con la lanza al de a pie, y viéndoles en él, poder usar de uno, y otro a su voluntad, y hallarse el que estaba a pie con caballo, y sin enemigo? La opinión cuarta es, que el de a caballo tenga lanza, y espada el de a pie, condenando a este a muerte indubitable; para la refutación de ella poco trabajo le costará al Maestro, si fuere científico, y hubiere llegado a conocer, cuál de estos dos contrarios tendrá mayor disposición para poder defenderse, que en cuanto a que serán más breves, y ajustadas las acciones del que estuviere a pie, no busque otra prueba, que la referida en la opinión antecedente, pues tiene tanta evidencia, que la más afectada ignorancia, aunque se acompañe con su malicia, y envidia, no se le podrá contradecir; pero si quisiere corroborarla con algún ejemplo, no se olvide de la que tantas veces se ve, como es aguardar un hombre (y no de superiores obligaciones) cara a cara un toro, que es más fuerte, y no menos veloz que un caballo; y cuando desarma la cornada para herirle, en aquella brevísima distancia de uno a otro, que casi se alcanzan con los alientos, dar un compás a uno de los lados, y quedar libre, y si tiene espada desjarretarlo [cortar las piernas por el jarrete o corvejón de los cuadrúpedos, o debilitar y dejar sin fuerzas a alguien, S. A., S. F. 11] al pasar. Y con solo dos cosas concluirá en esta parte. Para la primera, argüir, y resolver, si pueden no ser iguales estos contrarios, con esta notable desigualdad de armas, en los medios de la defensa, o puede tener el uno aquellos de los que el otro estuviere privado, especificando cuántos, y cuáles son los concedidos, y los negados. Y a quién se le niegan, y a quién se conceden. LUIS PACHECO DE NARVÁEZ77ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. La otra, ¿cuántas especies de tretas puede formar cada uno, ya rectas, o circulares, y cuáles podrán tener fin perfecto con la ejecución, 64 quedando las otras frustradas, y perdida el arma con que se formaren, y el cuerpo del formador a merced de su contrario? La quinta opinión fue suponiendo, que el de a pie tuviese lanza, y el de a caballo espada; también en esta ha de dar su decreto, confirmándolo con lo que se contiene en las dos opiniones antes de estas, y anulando racionalmente, y sin excepción todo cuanto los opinantes dejaron dicho, y dijeren los crédulos, que hubieren seguido, y siguieren pareceres tan caducos: y para prueba de lo que son, dirá, ¿cuál de estos contendientes, es el que puede defenderse, y herir? ¿Y cuál no podrá herir, y con suma dificultad podrá defenderse? Y que si en esta distinción tuviere acierto, no tendrá contradicción humana. Bien hallará quien, queriéndole reconvenir, afirme haber leído en libro impreso en nuestra vulgar lengua, que si entre dos de a caballo, el uno tuviere lanza, y el otro espada, que con esta podrá cortar la lanza, cuando le fuere a herir, y que pudiendo esto en la igualdad de caballos, más fácil le será con el de a pie: contra esto vuelva a decir lo dicho, y que si alguno de estos, que ha de tirar a herir, tiene un solo plano, y un solo punto adonde dirigir la herida, o muchos donde la espada, no pueda alcanzar. Y alguno, que cuando lo pueda, sea su movimiento tan flaco, que a una débil caña no pueda romper. Y si encontrare (que sí encontrará, si es diligente en ver cuanto hasta hoy se ha escrito en esta materia) Autor de nuestros tiempos que dejase resuelto, que un hombre a caballo puede pelear con dos de a pie (y esto sin hacer distinción, si en todos ha de haber armas iguales, o desiguales) contra quien hará estas cuatro consideraciones: Si todos tres tienen lanzas, si teniéndola el de a caballo, uno de los de a pie la tiene, y el otro espada, o estos dos 65 tienen espadas, o ambos están sin armas, y que se valen de las piedras, o de la tierra, tirándosela a los ojos, o a los del caballo. Y luego pregúntele, si a dos contrarios distintos, y en distintos lugares, les podrá en un tiempo quitar dos heridas diferentes, y dirigidas a diferentes lugares. O si estándolo ellos, podrá con solo una acción, y un solo movimiento, de los que pueden herir, tirar al ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.78ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS uno, y al otro. Y le recuerde aquel común brocárdico [brocardo, aforismo jurídico frecuentemente expresado en lengua latina, S. A., S. F. 13], que dice, que ni Hércules contra dos; y si tenazmente porfiare, ruéguele, que lo pruebe él, o alguno de los que con flaqueza de entendimiento, le hubieren creído. La opinión sexta, es la del torneo, y justa Real a caballo, y armados los torneantes, y con lanzas, y no hallándola enmendada en el modo de acometerse de ristre, según se usó en su primitivo origen, que fue ir cada uno buscando, dirigidamente, el lado izquierdo de su contrario, ya hubiese valla, o fuese en campo abierto: si así se continuare, sin total contrariedad, condene el remitir el vencimiento a solo el accidente de la mayor fuerza, sin valerse del Arte, que es el que condena el quererse herir en líneas paralelas en los pechos (o ya sea más arriba, o abajo), sin que las lanzas se encuentren, ni contiendan entre sí, sobre quien ha de ocupar con la suya la línea del diámetro del círculo que se considera (aunque instantáneo, por la velocidad de los caballos) cuando se llegan a herir, sin que el uno al otro trate de privarle el ofender. Recrimine este cargo, ejemplificando con lo que en común se ve en los animales irracionales, terrestres, y aéreos, a quien la naturaleza les dio algunas armas; cómo con natural instinto procura cada uno su conservación, y en cuanto puede la defensa, y ofendiendo a su contrario: y reagrave la culpa, que cometen los hombres, que teniendo entendimiento, y tratando este ejercicio, quieran imitar (en cuanto a no defenderse) a solo un animal cuadrúpedo, que fiado en lo fuerte de su cabeza, embiste con otro de su especie, que también se fía de la suya, y ambos tomando carrera, y por una misma línea, se acometen, y encuentran una, y otras veces, y le sucede caer derramados los sesos. Sea, pues, general aforismo, que para todo lo contencioso, 66 sea a pie, o a caballo, que en la desigualdad, y no en la igual posición ha de consistir el todo de la victoria. Y porque del más cercano símbolo de las veras, que es el torneo de a pie, en que hay botes de lanza, y golpes de espada, lo han reducido a tal estado, que se atreven a él las mujeres, y los niños, como por juego, y entretenimiento, con poca ventaja en los hombres, cuando lo ejercen: disienta de ello el Maestro de la Destreza, y Ciencia de las Armas, y pondere con admiración la debilidad de las lanzas, con que se encuentran el Mantenedor [persona encargada de LUIS PACHECO DE NARVÁEZ79ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO. mantener un torneo, una justa, etc., S. A., S. F. 14], y el Aventurero, y de este le desagrade las reverencias, y contoneos, que hace a diversas partes, con que parece que dificulta, o teme el acometer, cuando el que ha de ser acometido, le está esperando arrimado a la valla: y admírese mucho más del defecto que se sigue en tal enseñanza, y de los establecimientos de ella, y que cuanto uno hubiere aprendido, y estuviere más ejercitado, ha de ser para que le rompan tres lanzas en el cuerpo, y repare cinco cuchilladas con los cascos: ¿pues qué hombre, si es cuerdo, no abominará esta doctrina, y preceptos, que en la ejecución de ellos le diga tácitamente a su contrario, vengo a que me des, y a darte? Siendo en todo tan contrario al deseo, y estimación de todo hombre en común, y en particular el que nación Noble, y con ánimo generoso, que fue siempre aventajarse a los otros hombres, en poder, y sabiduría. Encarezca con reprensión (sin faltar al decoro, y a la cortesía) el desprecio que cada uno de los Torneantes hace de sí mismo cuando llega la batalla de espada contra espada, y lo poco en que estima los tres poderosos medios que le descubrió el Arte (el ángulo recto, el atajo, y el movimiento de conclusión) para vencer, sin ser ofendido, y cuán sumisamente se expone, sin tratar de su defensa, a que le den cinco golpes en la cabeza (que al no tenerla armada, bastará uno para dividirla en partes) por dar otros tantos; y siendo tan igual en el dar, como en el recibir, solicita aplauso, y celebridad, y pide premio, si acaso fue superior en fuerza, y los dio un poco más recio, que es lo propio, que sin haberlo enseñado, hiciera un zafio Labrador, o un Carretero 67 Manchego. Se siga de esto el no convenir a autoridad, y dignidad suprema de un Príncipe, ejercitarse en acto semejante; porque además de lo que comúnmente se dice, que para burlas tiene mucho de veras, y para veras tiene mucho de burlas, no podrá en la parte que reinare medir la espada con otro su igual, que si bien está recibido el brocárdico, que dice, las armas en lo contencioso, hacen a los hombres iguales; la razón contradice, que el vasallo, ni aun con amago, sin ejecución, le es lícito atrevérsele: con lo que se responde al decoro, que dicen que se ha de guardar en el enristre de la lanza, pasándola por lo alto, o por un lado, para que rompa la suya, y en los golpes de espada, que sea con retardada acción, dándole lugar a que ejecute los suyos: lisonja que desacredita, y no abona, porque vencer al que no se defiende cuanto puede, ni hace estimable la victoria, ni el vencedor es digno de alabanza. Esto sintió bien Alejandro Magno, en un desafío de correr el Palio, con un mancebo muy ligero, viendo ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS ARMAS, ASÍ A PIE, COMO A CABALLO.80ADVERTENCIAS DE LA DESTREZA DE LAS que por agradarle, y que fuese el primero que llegase, iba deteniéndose en la carrera, fingiéndose no poder más, de que justamente se enfadó con él, y le dijo: Cuando tu hubieras corrido todo lo que puedes, y yo te venciera, estimara el haberte vencido, y no solo te diera el valor de nuestra apuesta, pero te hiciera mercedes por el contento de haberte ganado, y con severa reprensión lo despidió por lisonjero. Y por último de las advertencias, digo Señor, que lo más ridículo, y desproporcionado, que se halla, así en la común destreza de las Armas, como en las seis opiniones de la doctrina a caballo (de que se dan por ofendidas estas dos tan nobles, en cuanto provechosas facultades) tuvo origen en los Autores Extranjeros, siempre inclinados más a lo verboso, a lo hiperbólico, y a las posturas, y acciones asombradizas, acompañadas con carantoñas, que a lo sustancial, y firmeza de los preceptos, ponderándolas por singularísimas, y nunca vistas, ni oídas de los hombres, siendo todas ellas tan triviales, que con indignidad se podrán oír, y darles el más 68 fácil aplauso: y si fuesen creídas, e imitadas, ni será sin agravio de la razón, ni el peligro dejaría de castigar su injusta creencia: y que si algunos Españoles (amigos de novedades, y tanto más, cuanto son más extraordinarias, y venido el que las trae de ajenas Provincias, porque ninguno en la suya es aceptado Profeta) escribieron en estas dos materias, fue siguiendo lo que hallaron escrito, sin acrecentar cosa alguna, en que cometieron dos culpas, una en la imitación, y la más grave en el engaño, a los que en sus documentos afianzan la reputación, y la vida. Y en este pido, y suplico a mi Rey, y Señor, por medio de la intercesión de V. A. se sirva de concederme licencia para buscar nuevo Reino donde me acoja, nuevo Señor que me abrigue, nuevo Rey que me sustente, y nuevo Discípulo que me ampare, para alimentar la mía. La de V. A. guarde el Cielo muchos años, para glorioso blasón de nuestro siglo, y los futuros, y ponga a sus Reales plantas el universal Imperio de la tierra. El más humilde vasallo de V. A. Don Luis Pacheco de Narváez. BIBLIOGRAFÍA PACHECO DE NARVÁEZ, Luis (1639). Advertencias para la Enseñanza de la Filosofía, y Destreza de las Armas, así a pie, como a caballo. Pamplona. Edición de 1642, ejemplar que se ha utilizado como base para realizar la transcripción (Biblioteca Digital Hispánica): https://bdh-rd.bne.es/viewer. vm?id=0000082125&page=1 MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús. Glosario general de la Esgrima Láser. Recopilación de términos y voces con particular significado y uso en el contexto esgrimístico. Linares: Academia de Esgrima Láser. Número de Registro Académico: AELMM20230301001. MIGUEL CASTRO, Marcelino Jesús (2022). Tratado General de la Esgrima Láser. Comprensión, práctica y aplicación de sus destrezas universales y específicas. Tomo I Premisas técnicas y expresiones fundamentales de la Esgrima Láser, que usa el daito como causa instrumental ponderada y generalista. Linares: Academia de Esgrima Láser. Número de Registro Académico: AELMM20220909001. S. A. (S. F.). Ambligonio. Real Academia Española. Tesoro de los diccionarios históricos de la lengua española. Recuperado el 25/07/2024 de https:// www.rae.es/tdhle/ambligonio S. A. (S. F., 1). Alazán, alazana. Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Española. Recuperado el 25/07/2024 de https://dle.rae.es/alaz%C3%A1n S. A. (S. F., 2). Tordo. Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Española. Recuperado el 25/07/2024 de https://dle.rae.es/tordo#FTnW3Ri S. A. (S. F 3). Peceño. Real Academia Española. 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